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miércoles, 5 de junio de 2013

Exito de China en reducción de hambre

El director general de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), José Graziano da Silva, dijo que China ha salvado a cerca de 100 millones de personas del hambre, una reducción de 37,6 por ciento en las últimas dos décadas.


  Esto pone a China en el camino para alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio de la ONU de reducir la pobreza y el hambre a la mitad para el año 2015.

  "Los avances que las naciones han logrado en contra del hambre y de la pobreza extrema indican que podemos llegar a un mundo sostenible y sin hambre si nos comprometemos", dijo el jefe de la FAO en un artículo llamado "Lecciones del éxito de China en la reducción del hambre", publicado en Xinhuanet antes de su visita a China del 4 al 7 de junio.

  "Para llegar a ese punto tenemos que revitalizar el crecimiento económico de base amplia a través de la creación de las condiciones para el desarrollo de los sectores productivos, incluyendo al pequeño agricultor. Esto también significa concebir, financiar y poner en práctica la protección social para los más vulnerables porque la causa principal del hambre en la actualidad no es una producción insuficiente, sino la falta de acceso a los alimentos", dijo.

  En su artículo firmado, Graziano da Silva enfatiza que la experiencia de China ofrece lecciones invaluables en este sentido. El crecimiento económico de China ha sido rápido en los últimos 30 años. El crecimiento ha sido especialmente vital en las áreas urbanas, pero en los últimos 10 años, los ingresos reales han crecido cerca de ocho por ciento en las áreas rurales y ahora hay indicios de que la brecha entre ingresos urbanos y rurales se está reduciendo.

  Gracias a este crecimiento económico de base amplia, la pobreza de "un dólar diario" se redujo de 84 por ciento en 1981 a sólo 12 por ciento en el 2009.

  Como una de las potencias de la economía mundial, Graziano da Silva dijo que muchos están mirando a China para ver cómo ha logrado este impresionante crecimiento económico. Este interés se extiende también a ámbitos como la seguridad alimentaria y la agricultura.

  En vista del rápido crecimiento de China en producción agrícola, consumo y comercio y en el contexto de los problemas que el país pueda enfrentar en el futuro y sus implicaciones para el resto del mundo, dijo, la OCDE y la FAO decidieron elaborar un capítulo especial sobre China en su Panorama Agrícola 2013-2022 que será presentado en Beijing el 6 de junio.

lunes, 27 de mayo de 2013

La única respuesta posible al hambre: convertirla en prioridad



Por José Graziano da Silva (*)

En el año 2000, los países miembros de las Naciones Unidas se comprometieron a crear ‘un mundo más pacífico, próspero y justo’ y a ‘liberar a los hombres, mujeres y niños de las condiciones lamentables e inhumanas de la extrema pobreza’. Los Objetivos de Desarrollo del Milenio establecieron metas claras y fueron fundamentales a la hora de aunar esfuerzos e impulsar el desarrollo en numerosos países.

 No es casualidad que el primero de estos objetivos tenga como meta reducir a la mitad la proporción de personas que pasan hambre y viven en pobreza extrema en el mundo para 2015. Derrotar el hambre y la pobreza extrema es requisito indispensable para alcanzar los demás objetivos. 

 La buena noticia es que se han hecho progresos. A fecha de hoy, al menos 35 países ya han alcanzado esta meta. Entre ellos, 17 países han alcanzado incluso un objetivo aún más ambicioso de reducir a la mitad el número total de personas subnutridas, fijado en la Cumbre Mundial de la Alimentación organizada por la FAO en 1996, incluyendo a Cuba, Guyana, Nicaragua, Perú, San Vicente y las Granadinas, y Venezuela.

 No obstante, no debemos olvidarnos de que incluso alcanzando la meta de reducir a la mitad las personas que padecen hambre, la otra mitad continuaría sufriendo. ¿Qué decir a esta mitad?

 Aun hoy existen cerca de 870 millones de personas que pasan hambre, 49 millones de ellas en América Latina y el Caribe. Nuestro objetivo debe de ser garantizar la seguridad alimentaria para todos, en línea con la Iniciativa América Latina y el Caribe Sin Hambre 2025.

 Para alcanzar este objetivo necesitamos de un enfoque integral, vinculando los ámbitos productivos y social, y que responda a las causas del hambre hoy. A diferencia de cuando la FAO fue creada en 1945, la inseguridad alimentaria no es hoy un tema de producción - existen alimentos suficientes en el mundo – sino de acceso: en la mayoría de los casos, la gente simplemente no tiene ingresos para comprar los alimentos que necesita o los recursos para producir lo que necesitan consumir.

 Paradójicamente, el 70% de las personas en situación de hambre y pobreza extrema vive en zonas rurales, y muchos de ellos son agricultores de subsistencia. Si logramos que estos campesinos incrementen su productividad, podremos conseguir que alimenten no solo a sus familias, sino a sus aldeas y a sus comunidades locales.

 Y como varios países de América Latina y el Caribe están comprobando, cuando logremos vincular la agricultura familiar con programas de proteción social como la alimentación escolar o transferencias condicionadas, podremos tener resultados aún más positivos al mejorar la dieta de los niños y dinamizar las economías locales.

 Estamos a menos de mil días del plazo para alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio. Es el momento para un impulso final, que nos empujará también en dirección al objetivo más ambicioso y necesario: erradicar el hambre.

Esta debe ser una decisión tomada por toda la sociedad, a la vez que garantizar la seguridad alimentaria es un deber del Estado. El derecho a la alimentación es un derecho humano fundamental, y no un acto de asistencialismo.

 Cada vez más países ven la lucha contra el hambre desde esa perspectiva de derechos humanos, lo que facilitará nuestro camino. Quedó claro en el proceso de consultas organizado por los gobiernos de Colombia y España -con el apoyo de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y el Programa Mundial de Alimentos (PMA)- para ayudar a definir los Objetivos de Desarrollo Sostenible que entrarán en vigor en 2015.

Somos la primera generación que puede eliminar el hambre en el mundo. Mostremos que también queremos hacerlo.

(*) Director General de la FAO.

miércoles, 15 de mayo de 2013

Cerca de 870 millones de personas padecen hambre pese a la abundancia de alimentos

SAN JOSÉ, Costa Rica.— Alrededor de 870 millones de personas en el mundo padecen hambre, a pesar de que existe más oferta que demanda de alimentos, aseguró el director regional de la FAO para América Latina y el Caribe, Raúl Benítez.

Ello obedece a la ausencia de acceso de sectores poblacionales a los alimentos por falta de ingresos para adquirirlos, dijo el funcionario de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) al diario costarricense La Nación.

"En realidad, en el mundo hay mucho más oferta de alimentos que demanda. Sin embargo, aunque existe volumen para alimentar a toda la población mundial (unos 7 084 millones de personas), hay cerca de 870 millones de personas con hambre", aseveró.

"Esto es porque el problema radica no tanto en la producción sino en que hay gente, hay sectores de la sociedad, que no tienen acceso a los alimentos. No pueden generar los ingresos suficientes para poder comprar esos alimentos", advirtió.

"Otro de los problemas es el desperdicio de los alimentos. Más o menos un tercio se pierden después de la cosecha. Eso es un punto que ciertamente tenemos que mejorar", mencionó, según Notimex.

"Sucede por mal manejo luego de la cosecha, tenemos problemas de cómo almacenamos, a veces tenemos problemas en el transporte y después tenemos problemas en que hacemos o preparamos comida de más y eso deviene en desperdicio", explicó el experto.

martes, 14 de mayo de 2013

Palabras de Fidel Castro hace 17 años en la Cumbre Mundial de la Alimentación



En la sede de la FAO, Roma, 16 de noviembre de 1996


Señor Presidente,

Señor Director General de la FAO,

Excelencias:

El hambre, inseparable compañera de los pobres, es hija de la desigual distribución de las riquezas y de las injusticias de este mundo. Los ricos no conocen el hambre.

El colonialismo no fue ajeno al subdesarrollo y la pobreza que hoy sufre una gran parte de la humanidad. Tampoco son ajenos la hiriente opulencia y el derroche de las sociedades de consumo de las antiguas metrópolis que sumieron en la explotación a gran parte de los países de la Tierra. Por luchar contra el hambre y la injusticia han muerto en el mundo millones de personas.

¿Qué curas de mercurocromo vamos a aplicar para que dentro de 20 años haya 400 millones en vez de 800 millones de hambrientos? Estas metas son, por su sola modestia, una vergüenza.

Si 35 mil personas mueren de hambre cada día, la mitad niños, ¿por qué en los países desarrollados se arrancan olivares, se sacrifican rebaños y se pagan cuantiosas sumas para que la tierra no produzca?

Si el mundo se conmueve con razón cuando ocurren accidentes, catástrofes naturales o sociales que matan a cientos o miles de personas, ¿por qué no se conmueve de la misma forma ante este genocidio que tiene lugar cada día delante de nuestros ojos?

Se organizan fuerzas de intervención para prevenir la muerte de cientos de miles de personas en el este de Zaire. ¿Qué es lo que haremos para evitar que mueran de hambre cada mes un millón de personas en el resto del mundo?

Son el capitalismo, el neoliberalismo, las leyes de un mercado salvaje, la deuda externa, el subdesarrollo, el intercambio desigual, los que matan a tantas personas en el mundo.

¿Por qué se invierten 700 mil millones de dólares cada año en gastos militares y no se invierte una parte de estos recursos en combatir el hambre, impedir el deterioro de los suelos, la desertificación y la deforestación de millones de hectáreas cada año, el calentamiento de la atmósfera, el efecto invernadero, que incrementa ciclones, escasez o excesos de lluvias, la destrucción de la capa de ozono y otros fenómenos naturales que afectan la producción de alimentos y la vida del hombre sobre la Tierra?

Las aguas se contaminan, la atmósfera se envenena, la naturaleza se destruye. No es solo la escasez de inversiones, la falta de educación y tecnologías, el crecimiento acelerado de la población; es que el medio ambiente se deteriora y el futuro se compromete cada día más.

¿Por qué la producción de armas cada vez más sofisticadas después que concluyó la guerra fría? ¿Para qué se quieren esas armas si no para dominar al mundo? ¿Para qué la feroz competencia por vender armamentos a países subdesarrollados, que no los harán más poderosos para defender su independencia y donde lo que hay que matar es el hambre?

¿Por qué sumar a todo esto políticas criminales, bloqueos absurdos que incluyen alimentos y medicinas para matar de hambre y enfermedades a pueblos enteros? ¿Dónde está la ética, la justificación, el respeto a los derechos humanos más elementales, el sentido de tales políticas?

Reine la verdad y no la hipocresía y la mentira. Hagamos conciencia de que en este mundo debe cesar el hegemonismo, la arrogancia y el egoísmo.

Las campanas que doblan hoy por los que mueren de hambre cada día, doblarán mañana por la humanidad entera si no quiso, no supo o no pudo ser suficientemente sabia para salvarse a sí misma.

Muchas gracias.



lunes, 13 de mayo de 2013

Nuevo estudio destaca el uso de los insectos como alimento



Los bosques, los árboles en las explotaciones agrícolas y los sistemas agroforestales son fundamentales en la lucha contra el hambre y deben estar mejor integrados en las políticas de seguridad alimentaria y de uso del suelo, afirmó hoy el director general de FAO, José Graziano da Silva, en la Conferencia Internacional sobre los Bosques para Seguridad Alimentaria y Nutricional que se celebra en Roma (13-15 de mayo).


"Los bosques contribuyen al sustento de más de mil millones de personas, incluyendo muchas de las más necesitadas del mundo. Los bosques proporcionan alimentos, combustible para cocinar, forraje para los animales e ingresos para comprar comida", explicó Graziano da Silva.

"Los animales silvestres y los insectos –dijo- son a menudo la principal fuente de proteínas para la población en las zonas forestales, mientras que hojas, semillas, hongos, miel y frutas proporcionan minerales y vitaminas, garantizando una dieta nutritiva".

"Pero los bosques y los sistemas agroforestales son rara vez tenidos en cuenta en las políticas de seguridad alimentaria y de uso de la tierra. A menudo, la población rural no tienen derechos de acceso seguro a los bosques y árboles, poniendo su seguridad alimentaria en peligro. La importante contribución que los bosques pueden hacer a la seguridad alimentaria y la nutrición de la población rural debe ser mejor reconocida", añadió el responsable de la FAO.

Un recurso desperdiciado

Los insectos son una fuente importante y fácilmente accesible de alimentos nutritivos y ricos en proteínas que se encuentra en los bosques, según afirma un nuevo estudio presentado por la FAO en Conferencia Internacional sobre los Bosques para la Seguridad Alimentaria y Nutricional. Se calcula que los insectos forman parte de las dietas tradicionales de al menos 2 mil millones de personas. La recolección y cría de insectos pueden generar empleos e ingresos en efectivo, hasta ahora sobre todo a nivel familiar, pero también potencialmente a nivel industrial.

Una asombrosa variedad

Con cerca de un millón de especies conocidas, los insectos representan más de la mitad de todos los organismos vivos clasificados hasta ahora en el planeta.

Según la investigación de la FAO -realizada en colaboración con la Universidad de Wageningen (Países Bajos)-, los seres humanos consumen en el mundo más de mil 900 especies de insectos. A nivel mundial, los más consumidos son: escarabajos (31 por ciento), orugas (18 por ciento), abejas, avispas y hormigas (14 por ciento), y saltamontes, langostas y grillos (13 por ciento). Muchos insectos son ricos en proteínas y grasas buenas y tienen un elevado contenido en calcio, hierro y zinc. La carne de vacuno tiene un contenido de hierro de 6 mg por 100 g de peso en seco, mientras que el contenido en hierro de las langostas varía entre 8 y 20 mg por 100 g de peso en seco, dependiendo de la especie y el tipo de alimentos que los propios insectos consumen.

Primeros pasos para los aprensivos

"No estamos diciendo que la gente debe comer bichos", subrayó Eva Muller, Directora de la División de Economía, Políticas y Productos Forestales de la FAO, y coautora del informe "Insectos comestibles: perspectivas de futuro para la seguridad alimentaria y alimentación para el ganado''.

"Lo que decimos es que los insectos son sólo uno de los recursos que brindan los bosques, y que se encuentra prácticamente por explotar su potencial como alimento, y sobre todo, como pienso", explicó Muller.

Criar insectos de forma sostenible puede ayudar a evitar la sobreexplotación forestal. Algunas especies, como el gusano de la harina, ya se producen a nivel comercial, ya que se utilizan en como alimentos para mascotas, en los zoológicos y en la pesca recreativa. Si la producción estuviera a ser más automatizada, se podrían bajar los costes a un nivel en el que la industria se beneficiaría de la sustitución de harina de pescado, por ejemplo, con harina de insectos en la alimentación del ganado. La ventaja sería un aumento del suministro de pescado para el consumo humano.

Crecer con menos

Debido a que son de sangre fría, los insectos no utilizan energía alimentaria para mantener la temperatura corporal. En promedio, los insectos utilizan sólo 2 kg de pienso para producir 1 kilo de carne de insectos. En el otro extremo del espectro, una vaca requiere 8 kg de pienso para producir 1 kg de carne de vacuno.

Además, los insectos producen una reducida cantidad de emisiones como metano, amoníaco, gases de efecto invernadero –que originan el calentamiento climático- y de estiércol, todo lo cual contamina el medio ambiente. De hecho, los insectos pueden ser utilizados para descomponer los desechos, ayudando en los procesos de compostaje que devuelven los nutrientes a la tierra a la vez que reducen los malos olores.

Hacen falta políticas adecuadas

Sin embargo, la legislación de la mayoría de las naciones industrializadas impide alimentar con residuos, estiércol líquido o desechos alimentarios a los animales, a pesar de los insectos se alimentan normalmente de estos materiales. Será necesario investigar más, especialmente en lo que respecta a la cría de insectos aprovechando el vertido de residuos. Sin embargo, los científicos saben bien que los insectos son tan diferentes de los mamíferos a nivel biológico, que es muy poco probable que las enfermedades de los insectos se transmitan a los seres humanos.

Existen regulaciones que a menudo prohíben utilizar insectos en los alimentos para el consumo humano, aunque con un número creciente de tiendas de alimentos y restaurantes novedosos que surgen en los países desarrollados, parece haber una gran tolerancia.

Al igual que con otros tipos de alimentos, la producción higiénica, el procesado y la producción de alimentos serán importantes para evitar el crecimiento de bacterias y otros microorganismos que pudieran afectar a la salud humana. Las normas de inocuidad alimentaria pueden ampliarse para incluir los insectos y los productos a base de insectos, y las normas de control de calidad a lo largo de la cadena de producción serán fundamentales para lograr la confianza del consumidor en los alimentos y piensos que contengan o que procedan de insectos.

"El sector privado está dispuesto a invertir en la cría de insectos. Tenemos grandes oportunidades por delante", aseguró Paul Vantomme, uno de los autores del informe. "Pero hasta que no haya claridad en el ámbito jurídico –advirtió-, ninguna empresa importante va a asumir el riesgo de invertir dinero si las leyes siguen siendo poco claras o incluso obstaculizan el desarrollo de este nuevo sector".

lunes, 6 de mayo de 2013

Carta a Fidel Castro del Director General de la FAO

Roma, 29 de abril, 2013




Estimado Comandante:

Tengo el honor de dirigirme a usted en mi calidad de Director General de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), para felicitarle muy sinceramente a usted y a todo el pueblo cubano por haber anticipadamente cumplido la meta propuesta por la Cumbre Mundial sobre la Alimentación, que se celebró en Roma en noviembre de 1996, y que proponía reducir a la mitad el número de personas desnutridas en cada país antes del año 2015.

Como usted bien recordará, usted nos honró con su presencia en esa Cumbre y pronunció un discurso breve pero impactante, que aún perdura en la memoria colectiva de nuestra Organización. Usted concluyó su intervención diciendo: "las campanas que doblan hoy por los que mueren de hambre cada día, doblarán mañana por la humanidad entera si no quiso, no supo o no pudo ser suficientemente sabia para salvarse a sí misma." Y se dice que usted expresó en la conferencia de prensa que siguió a dicha Cumbre que incluso, si se cumpliera la meta no sabría que decirle a la otra mitad de la humanidad que no sería liberada del flagelo del hambre. Son conceptos que hasta hoy siguen conservando todo su significado y valor.

Han pasado desde entonces 17 años y ahora tengo la gran satisfacción de comunicarle que por decisión de sus países miembros y por primera vez en su historia, la Conferencia de la FAO, que se realizará el próximo mes de junio en Roma, adoptará la erradicación total del hambre como la meta número uno de nuestra Organización.

En esa ocasión, se le hará un homenaje a Cuba y a los otros 15 países que más éxito han tenido en la reducción del hambre. A todos ellos se les entregará un diploma de reconocimiento por haber cumplido anticipadamente la meta de la Cumbre. Los países que acompañarán a Cuba son: Armenia, Azerbaiyán, Chile, Fiji, Georgia, Ghana, Guyana, Nicaragua, Perú, Samoa, Santo Tomé y Príncipe, Tailandia, Uruguay, Venezuela y Vietnam.

Junto con reiterarle mis felicitaciones por el importante logro alcanzado por su país, quiero expresarle mis mejores deseos de bienestar y de éxito para usted y todo el pueblo cubano.

Le saluda con gran estimación y aprecio,

José Graziano Da Silva.
Director General
FAO







domingo, 5 de mayo de 2013

José Graziano Da Silva: “Mil millones de razones para estar enfurecido”



¿Quién es y cómo piensa en Director General de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación?

Por Ramón Barreras Ferrán


José Graziano Da Silva, director general de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación llegó a Cuba, procedente de México, y durante su estancia sostuvo encuentros de trabajo con autoridades del país y específicamente, con el General de Ejército Raúl Castro, presidente de los Consejos de Estado y de Ministros.

¿Quién es Graziano Da Silva?

Fue ministro extraordinario de Seguridad Alimentaria y Combate al Hambre de Brasil, cartera responsable de implementar el programa Fome Zero (Hambre Cero).

Tiene 61 años de edad, es licenciado en Agronomía; master en Economía y Sociología Rural, por la Universidad de San Pablo (USP), y doctor en Ciencias Económicas, por la Universidad Estatal de Campinas.

Graziano da Silva se ha abocado desde 1977 a las temáticas vinculadas al desarrollo rural y la lucha contra el hambre en los ámbitos académico, político y sindical.

El programa Hambre Cero no tan sólo representó la principal prioridad del gobierno del presidente brasileño Lula da Silva, sino que también significó una importante innovación en materia de políticas públicas dirigidas a combatir la extrema pobreza.

Su labor en FAO

En el 2006 José Graziano da Silva asumió como Representante Regional de FAO para América Latina y el Caribe y Subdirector General.

En ese cargo, promovió el fortalecimiento de la agricultura familiar y el desarrollo rural, como medios fundamentales para fortalecer la seguridad alimentaria. Destacó su rol como impulsor de la Iniciativa América Latina y Caribe sin Hambre, trasformando a los países de la región en los primeros a nivel mundial en asumir el compromiso de erradicar ese flagelo antes del 2025.

Adicionalmente, impulsó una sustantiva agenda vinculada a la problemática rural, abogando por el fortalecimiento de la institucionalidad del sector y por políticas públicas orientadas a un desarrollo integral e inclusivo en el campo, con énfasis en el tema de empleo rural.

Como Representante Regional ejecutó también una activa labor en la materialización de la reforma interna de la FAO. Sobresalió un sustantivo avance en la descentralización del organismo, potenciando el rol de las instancias nacionales, otorgándole un mayor protagonismo de los gobiernos en la definición de prioridades.

Igualmente importante resultó la apertura a la sociedad civil, involucrando a los diversos, actores políticos, sociales y gremiales, en el actuar del FAO en cada país.

Vida académica

Graziano desarrolló una larga y exitosa vida académica entre los años 1978 y 2010, al desempeñarse como profesor titular de la Universidad Estatal de Campinas y dirigir el programa de maestría y doctorado en Desarrollo Económico, Espacio y Medio Ambiente del Instituto de Economía de esa misma casa de estudios.

Nació en 1949, y posee nacionalidad brasileña e italiana. Domina los idiomas inglés, español y portugués.

Entre las numerosas condecoraciones y premios que ha recibido destacan la Orden de Rio Branco otorgado por el Presidente de la República de Brasil, la Medalla Paulista al Mérito Científico y Tecnológico del Gobierno del Estado de Sao Paulo y el Premio de la Sociedad Brasilera de Economía, Administración y Sociología Rural (SOBER), entre otros.

Elección

En el 37º período de sesiones que se celebró en Roma, desde el 25 de junio al 2 de julio de 2011, la Conferencia de la FAO nombró a José Graziano Da Silva director general para el período comprendido entre el 1º de enero de 2012 y el 31 de julio de 2015.

De conformidad con el Reglamento General de la Organización y según la decisión del Consejo de la FAO, los estados miembros deben presentar propuestas para el cargo de director general al secretario general de la Conferencia y del Consejo, quien a su vez debe difundirlas a todos los miembros de la Organización una semana después de transcurrido el plazo para la presentación.

Pilares

Graziano Da silva ha definido los cinco pilares o líneas de acción para la labor de la FAO: Erradicación del hambre, producción y consumo sostenible de alimentos, mayor equilibrio en la gestión de los sistemas alimentarios, concluir el proceso de reforma de la organización y ampliar las alianzas y la cooperación sur-sur.

En un interesante artículo, titulado Mil millones de razones para estar enfurecido, afirmó lo siguiente:

“El desayuno con lo cual empezamos el día es un privilegio ausente en la vida de cerca de mil millones de personas en todo el mundo. Mil millones es una cifra difícil de poner en perspectiva. En especial, cuando hablamos de personas. Significa que una en cada seis personas sufre de hambre crónica y no sabe si logrará alimentarse adecuadamente cada día.

“Las consecuencias son trágicas. Causa la muerte de un niño cada seis segundos. Y elimina la posibilidad de una vida digna a millones de otras personas.

“Frente a una tragedia tan grande, el instinto natural nos lleva a la negación, a quitarla de la vista, hacer como si no existiera.

“Sin embargo, no podemos quedarnos indiferentes, tenemos mil millones de buenas razones para enfurecernos con esta situación y hacer lo que esté a nuestro alcance para cambiarla.

“Hay diversas maneras de demostrar la rabia que esta situación nos causa. Una de ellas es sumarse al proyecto 1billionhungry (mil millones de hambrientos). Esta campaña mundial lanzada por FAO busca recolectar un millón de firmas de rechazo contra el hambre, y darle una voz a los que ya no tienen fuerzas para hacerse oír.

“El mundo posee los recursos naturales, financieros y científicos para hacer que el hambre pase a la historia. En diversas ocasiones, los líderes mundiales han manifestado su compromiso con la erradicación del hambre. Sin embargo, todavía falta transformarlo en acciones concretas respaldadas por la inversión que ellas necesitan.

“Los recursos destinados para la agricultura y la alimentación han aumentado en los últimos años, pero todavía son insuficientes y siguen bajo los niveles de inversión que existían a principio de los años 80.

“Con una fracción de los billones de dólares que los gobiernos – principalmente los países en desarrollo – invirtieron en sus economías para rescatarlas de la crisis financiero-económica del 2008, podríamos acabar con el hambre de una vez, y garantizar la alimentación digna a todos los hombres, mujeres y niños que deben soportar un mal innecesario.

“El proyecto 1billionhungry es una herramienta importante para lograr este objetivo. Aunque individualmente no tengamos como levantar los recursos necesarios, firmando la petición dejamos claro a los políticos que esta debe ser una prioridad y que, como sociedad, no aceptamos convivir con el hambre. Un millón de firmas ayuda a crear voluntad política e incentiva la acción de los gobiernos a esta situación vergonzosa.

“La inversión en la agricultura, la reafirmación de políticas nacionales de seguridad alimentaria, leyes que promuevan el derecho a la alimentación y que sean una política de Estado, y no sólo del gobierno de turno; el fomento a la agricultura familiar y a la producción doméstica de alimentos, son algunas de la medidas que los gobiernos deben impulsar para frenar este espiral de pobreza y hambre en que el mundo ha caído en los últimos años.

“La comunidad internacional también cumple un rol fundamental, incrementando la ayuda internacional a la agricultura y alimentación y enfocando los recursos en actividades que aumenten la capacidad local de producir alimentos.

“El precio de no actuar es más grave de lo que las personas imaginan. La crisis de los años ochenta nos dejó una lección desalentadora: los índices sociales suelen tardar al menos el doble en recuperarse que los índices económicos.

“Eso significa que podemos tener un pie fuera de la crisis desde un punto de vista macroeconómico, pero que aún tenemos ambos pies en medio de la tormenta en cuanto al efecto social que esta ha tenido, especialmente sobre las poblaciones más vulnerables.

“Los invito a todos a dar un paso hacia adelante y a firmar la petición de la FAO: para repetir ante los líderes del mundo el slogan de la campaña: hay mil millones de hambrientos en el mundo, eso me enfurece y no voy a seguir soportándolo”.





jueves, 2 de mayo de 2013

México puede hacer un cambio histórico gracias a su Cruzada contra el Hambre

La implementación de la Cruzada Nacional Contra el Hambre puede representar un momento histórico para México, señaló el Director General de la FAO, José Graziano da Silva, durante su visita al país.


“México ha decidido decir 'no más hambre'. Ninguna sociedad está a favor del hambre, pero pocas han logrado unirse para derrotarlo", afirmó hoy el Director General de la FAO en el acto que marcó el cierre del mes dedicado a la Cruzada Nacional Contra el Hambre que fue encabezado por el Presidente de México Enrique Peña Nieto y que contó con la participación de más de 300 representantes del gobierno, del mundo académico y de la sociedad.

Durante la ceremonia, la FAO y el Gobierno de México firmaron un memorando de entendimiento en el que se expresa la voluntad de sumar esfuerzos en apoyo de la Cruzada en ámbitos como el diseño de instrumentos de políticas sociales y productivas, vinculación entre políticas públicas para mayor impacto, desarrollo de mecanismos de participación comunitaria, ciudadana y social, y el monitoreo y evaluación de la Cruzada.

El documento también menciona el interés de México de trabajar con FAO para compartir su aprendizaje con la Cruzada con otros países en el marco de la Cooperación Sur-Sur.

En la ceremonia, el Presidente Enrique Peña Nieto agradeció el apoyo de la FAO y destacó la coincidencia en la manera como la FAO propone alcanzar la seguridad alimentaria y nutricional y la Cruzada.

“En la nueva visión que impulsa la FAO y que México adopta plenamente en esta Cruzada contra el Hambre, se atiende las causas estructurales de la pobreza y del hambre y no sóalo sus efectos. Por ello, la Cruzada tiene un importante componente de inclusión productiva. El objetivo final es que los sectores más afectados puedan salir de la pobreza por su propio esfuerzo, su propio trabajo”, explicó Peña Nieto.

El Presidente también señaló que la Cruzada está en línea con la Iniciativa América Latina y Caribe Sin Hambre 2025 y el Desafío Hambre Cero, lanzado por el Secretario-General de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, en junio del 2012 en la Cumbre Rio+20.

La Cruzada Nacional contra el Hambre fue lanzada por Peña Nieto para rescatar de la inseguridad alimentaria a la población más vulnerable de México alineando más de 70 programas federales.

Los que sufren hambre no pueden esperar

El Director General de la FAO dijo que los resultados de la Cruzada pueden ser muy rápidos si se implementa adecuadamente y los apoyos alcanzan a la población verdaderamente necesitada.

Graziano da Silva señaló la necesidad de crear círculos virtuosos, como aquellos que conectan los programas de alimentación escolar con la producción de los pequeños agricultores familiares a través de compras públicas, lo que genera un efecto que fortalece la nutrición de los niños y estimula a las economías locales.

El Director-General agregó que un factor clave del éxito es movilizar la participación social - la “energía social”, tal como ha señalado el Presidente Nieto - y observó que gracias a la Cruzada, muchos países están hoy mirando a México.

“Si México logra vencer su lucha contra el hambre y pobreza extrema - y lo va a hacer -, otras naciones se sentirán animadas a hacer lo mismo", dijo Graziano da Silva.

Fuertes lazos de cooperación

Durante su visita de dos días al país, Graziano da Silva tiene previstos realizar reuniones con la Comisión intrasecretarial de la Cruzada Nacional contra el Hambre, con los Secretarios de Relaciones Exteriores José Antonio Meade Kuribreña; el Secretario de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación, Enrique Martínez y Martínez; y la Secretaria de Desarrollo Social Rosario Robles. Asimismo mantendrá encuentros con legisladores y con organizaciones de la sociedad civil y de movimientos campesinos.



lunes, 29 de abril de 2013

Cuba es ejemplo de seguridad alimentaria

Afirmó en entrevista exclusiva Theodor Friedrich, representante de esa organización de la ONU en este país

Por Ramón Barreras Ferrán.           Foto: Vladimir Molina, PL

Theodor Friedrich, ingeniero agrónomo y doctor en Mecanización Agrícola, de origen alemán, es desde hace poco tiempo el representante de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) en Cuba. Sobre diferentes aspectos de la labor desarrollada y por ejecutar y sus propósitos principales en el país dialogó en entrevista exclusiva con HAMBRE ¡STOP!.

Cuba ha mantenido una larga y estrecha relación con la FAO. ¿Cómo la valora usted y qué perspectivas existen para fortalecerla?

La FAO tiene relaciones con Cuba desde el año 1959 y la primera oficina se abrió en 1968. El trabajo ha dejado muchas infraestructuras visibles en el país y ha colaborado por muchos años en el desarrollo institucional, con inversiones sustanciales, como la contribución al desarrollo de los institutos de Agronomía, Desarrollo Forestal y Riego y Drenaje, así como los de Investigaciones de Pastos y Forrajes y de la Industria Alimenticia, los centros de Desarrollo de Productos Pesqueros e Investigaciones Pesqueras y la Universidad Agraria de La Habana, entre otros.

La relación de la FAO con Cuba siempre ha sido muy estrecha, también por los altos niveles académicos alcanzados en el país, que propician una contraparte muy activa y apreciada en muchas plataformas y convenciones internacionales y que forman parte importante del trabajo normativo de la organización.

Mientras, los retos existentes en el país dan amplias perspectivas para fortalecer la colaboración. El papel más importante no es tanto el de una agencia de desarrollo, sino el de un centro de excelencia para apoyar países miembros con informaciones y conceptos técnicos avanzados, facilitando intercambios regionales y globales entre países para aprovechar la riqueza de experiencias de todo el mundo.

En este sentido, la FAO tiene ofertas sumamente interesantes para Cuba, como el concepto de la intensificación sostenible, plasmado en un nuevo objetivo estratégico de la organización, con elementos como la Agricultura de Conservación, que dará amplia respuesta al reto del país de aumentar su producción agrícola de forma sostenible para substituir importaciones y mejorar la sostenibilidad de la seguridad alimentaria.

En su labor como Representante de la FAO en Cuba, ¿cuáles son los propósitos principales?

Tiene muchos aspectos. De un lado, represento al Director General de la FAO ante el gobierno cubano. Además, debo facilitar que lleguen al país y al conocimiento de las instituciones relevantes, información y materiales para que puedan ser aprovechados. También facilitar el flujo de informaciones, mantener las bases de datos estadísticos y la colaboración de las instituciones cubanas y del gobierno en instrumentos, convenciones y plataformas.

Una parte importante de mi trabajo es, junto con el país, trabajar para alcanzar los objetivos de la FAO. En el caso de Cuba, apoyar al gobierno en su tarea de alcanzar un mayor nivel de autosuficiencia en la producción de alimentos de forma sostenible, aumentando la producción, mejorando el manejo de los recursos naturales y el perfeccionamiento de la cadena de valor hasta el consumidor.

Cuba es uno de los países ejemplares por haber logrado exitosamente la seguridad alimentaria para su población y por movilizar el apoyo a otros países de la región, siempre con el fin de erradicar el hambre en la región.

El país desarrolla con favorables resultados la Agricultura Urbana y Suburbana. ¿Qué consideraciones Ud. tiene al respecto?

La agricultura urbana y suburbana en Cuba definitivamente ha demostrado resultados más favorables que la producción agrícola en general. Esto, en parte, es resultado de un apoyo específico a este sector de la producción. Sin embargo, no es una alternativa a la agricultura rural, sino es una forma complementaria.

Por su cercanía a los consumidores se presta para la producción de productos frescos destinados al consumo directo, sobre todo verduras, hortalizas, frutas… Aunque este sector se ha desarrollado favorablemente, todavía está lejos de producir suficiente para cubrir las necesidades de la población. Por lo tanto, este tipo de agricultura, igual a la rural, requiere aún más apoyo, facilitando tecnologías, conocimientos, acceso a medios de producción e insumos, como una infraestructura eficiente de mercadeo y distribución al consumidor.

Ha afirmado que las islas del Caribe pueden producir lo que necesitan para garantizar la alimentación. ¿Pudiera argumentar esa consideración?

Esta afirmación seguramente no vale para todas las islas caribeñas. Pero pensé en las islas más grandes, con recursos naturales, sobre todo de tierra suficiente, como Cuba, Haití y República Dominicana. Ellas tienen suficiente área para alimentarse si aplicaran una agricultura más intensiva y eficiente. Y, volviendo al ejemplo de la agricultura urbana y suburbana, las islas más pequeñas también tendrían recursos para autoabastecerse con productos frescos.

En la región caribeña, juntando países con vastas tierras agrícolas mal aprovechadas, la producción regional podría fácilmente cubrir las necesidades regionales y también exportar. Esto es desde un punto de vista de recursos. Sin embargo, en muchas partes, incluyendo Cuba y Haití, la tierra está muy degradada. Además, por diferentes razones, la producción agrícola no es muy atractiva. Entonces, las soluciones son muy complejas.

Cada día el cambio climático influye más sobre la vida en la tierra y específicamente en la agricultura. ¿Cómo debe, en su opinión, afrontarse es adversidad?

La agricultura puede enfrentarse al cambio climático en dos formas: una sería, apoyar para que el mismo no continúe empeorándose, es decir la mitigación y la otra, adaptarse a él con nuevas tecnologías.

En la mitigación hay que reconocer que la agricultura contribuye considerablemente. Si se incluye el cambio de uso de tierra, es decir la deforestación con fines de abrir nuevas tierras agrícolas (porque se han agotado las viejas), la agricultura contribuye el 30% de las emisiones totales de gases con efecto invernadero. Esto se puede cambiar, buscando formas más sustentables de producir, evitando que las tierras pierdan su capacidad productiva, pero también reduciendo las emisiones que resultan de tractores arando, de la mineralización de la materia orgánica, del metano y los óxidos nitrosos.

También el sector ganadero presta múltiples oportunidades de reducir emisiones, sobre todo de metano, y presta al mismo tiempo oportunidades de convertirlas en energías renovables, como el biogás. Pero al mismo tiempo, aplicando la agricultura de conservación se puede convertir los suelos en almacenes, fijando dióxido de carbono de la atmósfera y aumentando los niveles de materia orgánica.

Ha sido un defensor de la agricultura sin remover el suelo, sin labranza. ¿Sobre qué bases sustenta esa propuesta?

La pregunta anterior ya presenta la entrada al tema: la agricultura sin labranza, de conservación. La base de esta idea es la búsqueda de una agricultura verdaderamente sostenible, es decir, que no degrade sus bases productivas, sino las mejore y aumente. En este sentido, hay que observar los efectos que las intervenciones de la producción agrícola tienen sobre el medio ambiente y los recursos. Por ejemplo, el sobreuso de fertilizantes puede contaminar las aguas, el empleo de agroquímicos, alteran la biodiversidad… La naturaleza se puede recuperar de estas intervenciones, siempre y cuando se tenga cuidado. La labranza del suelo, de todas estas intervenciones, es la de más impacto y la de recuperación más lenta de todas.

Tenemos las tecnologías para hacer una agricultura sin labranza, más en sintonía con la naturaleza, simulando ecosistemas forestales en nuestros campos agrícolas. En realidad, la diferencia de un bosque y un campo de cultivos no están en los árboles, sino en la labranza del suelo. Además, sabemos que de esta forma no se puede solamente alcanzar la sostenibilidad de la producción agrícola, sino también mayores niveles productivos con menores necesidades de insumos.

La seguridad alimentaria sigue siendo una asignatura pendiente para la mayoría de los países del mundo. ¿Cómo aprecia la realidad actual en América Latina y específicamente en Cuba?

Aunque la seguridad alimentaria es un objetivo que muchos países del mundo no han alcanzado, se puede ver en los últimos años, en la región de América Latina, cambios muy positivos en países que reducen la cantidad de personas hambrientas de manera significativa y un número importante alcanzan niveles muy bajos, inferiores al 5%.

Cuba se destaca por ser uno de los pocos que han alcanzado un buen nivel de seguridad alimentaria históricamente. Sin embargo, esto no significa que no tiene retos al respecto.

El mundo produce actualmente suficiente alimentos para la población existente. Pero todavía una gran parte se pierde por mal manejo o se descarda por excesos en las cadenas del consumo. A pesar de eso, el hambre que todavía existe en la mayoría de los países de la región y que es realidad de un buen porcentaje de la población en algunas naciones, resulta más que nada un problema de acceso, la distribución y la capacidad económica.

Hambre va junto con pobreza, y para esto las soluciones son políticas socio económicas que saquen a la gente de la pobreza y que facilitan el acceso a alimentos. Cuba, en este sentido, es un ejemplo.

miércoles, 24 de abril de 2013

La FAO reconoce la labor de Nicaragua en la lucha contra el hambre

La FAO reconoce el gran esfuerzo desarrollado por Nicaragua en la lucha contra el hambre y así se lo ha manifestado el Director General de la FAO, José Graziano da Silva, al Ministro de Relaciones Exteriores de Nicaragua, Samuel Santos López, en el transcurso del encuentro bilateral que han mantenido hoy en la sede de la FAO en Roma, en el marco del Consejo de la FAO que tiene lugar a lo largo de esta semana.

Gracias al importante trabajo desarrollado por Nicaragua entre 1990 y 2010, el país centroamericano redujo la proporción de población subnutrida de 55.1% a 20.1%, convirtiéndose en uno de los países de la región latinoamericana que ha cumplido la meta del primero de los Objetivos de Desarrollo del Milenio de reducir a la mitad la proporción de personas que sufren hambre.

Como reconocimiento a estos resultados, Graziano da Silva reiteró a Santos López la decisión de la FAO de premiar dicho esfuerzo en una ceremonia que reunirá a los países que ya han logrado cumplir con el ODM-1 y que tendrá lugar durante la próxima Conferencia de la FAO, en el mes de Junio próximo.

Así mismo, el Director General de la FAO dio a conocer al Ministro que Nicaragua ha sido seleccionada para establecer una experiencia piloto en la implementación del Objetivo Estratégico de la FAO número uno que busca la erradicación del hambre y de la pobreza extrema. De esta experiencia, la FAO obtendrá lecciones que le serán de utilidad al resto de sus países miembros en la implementación global de este objetivo a partir del año 2014.

Por su parte, el ministro Santos López reiteró personalmente al Director General el contenido de su intervención previa en el Consejo de la FAO en la que, en nombre del SICA (Sistema de Integración Centroamericana), Santos López mostró su total apoyo al proceso transformacional de la FAO impulsado por el Director General y a la propuesta del Programa de trabajo y presupuesto 2014-2015 presentada por Graziano da Silva durante el Consejo. También en el transcurso de dicha intervención, el Ministro hizo hincapié en la importancia de contar con los recursos financieros necesarios para garantizar los programas de la FAO.