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martes, 2 de julio de 2013

El hambre se reducirá a la mitad en 2015: ONU

GINEBRA.- La ONU considera posible reducir a la mitad en 2015 el número de personas que sufren hambre en el mundo con relación a 1990, según un informe publicado el lunes.

"Se han hecho progresos sustanciales y significativos para conseguir" varios de los objetivos del Milenio (OMD), "incluyendo reducir a la mitad el número de personas que viven en la extrema pobreza o reducir de mitad la proporción de la población sin acceso permanente al agua potable", subraya el Secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, en el informe.

Además de la reducción de la pobreza, los OMD, fijados en el año 2000, incluyen asegurar la educación primaria para todos, promover la igualdad de sexos, reducir la mortalidad infantil, mejorar la salud materna, combatir el sida, el paludismo y otras enfermedades, preservar el medio ambiente e implementar un compromiso mundial en favor del desarrollo.

Según las últimas estimaciones, una de cada ocho personas en el mundo (870 millones) no come lo suficiente, indica el informe.

Aunque esas cifras siguen siendo elevadas, "la proporción de personas subalimentadas ha caído de 23,2% en 1990-1992 a 14,9% en 2010-2012", indica el texto.

martes, 14 de mayo de 2013

Palabras de Fidel Castro hace 17 años en la Cumbre Mundial de la Alimentación



En la sede de la FAO, Roma, 16 de noviembre de 1996


Señor Presidente,

Señor Director General de la FAO,

Excelencias:

El hambre, inseparable compañera de los pobres, es hija de la desigual distribución de las riquezas y de las injusticias de este mundo. Los ricos no conocen el hambre.

El colonialismo no fue ajeno al subdesarrollo y la pobreza que hoy sufre una gran parte de la humanidad. Tampoco son ajenos la hiriente opulencia y el derroche de las sociedades de consumo de las antiguas metrópolis que sumieron en la explotación a gran parte de los países de la Tierra. Por luchar contra el hambre y la injusticia han muerto en el mundo millones de personas.

¿Qué curas de mercurocromo vamos a aplicar para que dentro de 20 años haya 400 millones en vez de 800 millones de hambrientos? Estas metas son, por su sola modestia, una vergüenza.

Si 35 mil personas mueren de hambre cada día, la mitad niños, ¿por qué en los países desarrollados se arrancan olivares, se sacrifican rebaños y se pagan cuantiosas sumas para que la tierra no produzca?

Si el mundo se conmueve con razón cuando ocurren accidentes, catástrofes naturales o sociales que matan a cientos o miles de personas, ¿por qué no se conmueve de la misma forma ante este genocidio que tiene lugar cada día delante de nuestros ojos?

Se organizan fuerzas de intervención para prevenir la muerte de cientos de miles de personas en el este de Zaire. ¿Qué es lo que haremos para evitar que mueran de hambre cada mes un millón de personas en el resto del mundo?

Son el capitalismo, el neoliberalismo, las leyes de un mercado salvaje, la deuda externa, el subdesarrollo, el intercambio desigual, los que matan a tantas personas en el mundo.

¿Por qué se invierten 700 mil millones de dólares cada año en gastos militares y no se invierte una parte de estos recursos en combatir el hambre, impedir el deterioro de los suelos, la desertificación y la deforestación de millones de hectáreas cada año, el calentamiento de la atmósfera, el efecto invernadero, que incrementa ciclones, escasez o excesos de lluvias, la destrucción de la capa de ozono y otros fenómenos naturales que afectan la producción de alimentos y la vida del hombre sobre la Tierra?

Las aguas se contaminan, la atmósfera se envenena, la naturaleza se destruye. No es solo la escasez de inversiones, la falta de educación y tecnologías, el crecimiento acelerado de la población; es que el medio ambiente se deteriora y el futuro se compromete cada día más.

¿Por qué la producción de armas cada vez más sofisticadas después que concluyó la guerra fría? ¿Para qué se quieren esas armas si no para dominar al mundo? ¿Para qué la feroz competencia por vender armamentos a países subdesarrollados, que no los harán más poderosos para defender su independencia y donde lo que hay que matar es el hambre?

¿Por qué sumar a todo esto políticas criminales, bloqueos absurdos que incluyen alimentos y medicinas para matar de hambre y enfermedades a pueblos enteros? ¿Dónde está la ética, la justificación, el respeto a los derechos humanos más elementales, el sentido de tales políticas?

Reine la verdad y no la hipocresía y la mentira. Hagamos conciencia de que en este mundo debe cesar el hegemonismo, la arrogancia y el egoísmo.

Las campanas que doblan hoy por los que mueren de hambre cada día, doblarán mañana por la humanidad entera si no quiso, no supo o no pudo ser suficientemente sabia para salvarse a sí misma.

Muchas gracias.



lunes, 6 de mayo de 2013

Carta a Fidel Castro del Director General de la FAO

Roma, 29 de abril, 2013




Estimado Comandante:

Tengo el honor de dirigirme a usted en mi calidad de Director General de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), para felicitarle muy sinceramente a usted y a todo el pueblo cubano por haber anticipadamente cumplido la meta propuesta por la Cumbre Mundial sobre la Alimentación, que se celebró en Roma en noviembre de 1996, y que proponía reducir a la mitad el número de personas desnutridas en cada país antes del año 2015.

Como usted bien recordará, usted nos honró con su presencia en esa Cumbre y pronunció un discurso breve pero impactante, que aún perdura en la memoria colectiva de nuestra Organización. Usted concluyó su intervención diciendo: "las campanas que doblan hoy por los que mueren de hambre cada día, doblarán mañana por la humanidad entera si no quiso, no supo o no pudo ser suficientemente sabia para salvarse a sí misma." Y se dice que usted expresó en la conferencia de prensa que siguió a dicha Cumbre que incluso, si se cumpliera la meta no sabría que decirle a la otra mitad de la humanidad que no sería liberada del flagelo del hambre. Son conceptos que hasta hoy siguen conservando todo su significado y valor.

Han pasado desde entonces 17 años y ahora tengo la gran satisfacción de comunicarle que por decisión de sus países miembros y por primera vez en su historia, la Conferencia de la FAO, que se realizará el próximo mes de junio en Roma, adoptará la erradicación total del hambre como la meta número uno de nuestra Organización.

En esa ocasión, se le hará un homenaje a Cuba y a los otros 15 países que más éxito han tenido en la reducción del hambre. A todos ellos se les entregará un diploma de reconocimiento por haber cumplido anticipadamente la meta de la Cumbre. Los países que acompañarán a Cuba son: Armenia, Azerbaiyán, Chile, Fiji, Georgia, Ghana, Guyana, Nicaragua, Perú, Samoa, Santo Tomé y Príncipe, Tailandia, Uruguay, Venezuela y Vietnam.

Junto con reiterarle mis felicitaciones por el importante logro alcanzado por su país, quiero expresarle mis mejores deseos de bienestar y de éxito para usted y todo el pueblo cubano.

Le saluda con gran estimación y aprecio,

José Graziano Da Silva.
Director General
FAO







domingo, 5 de mayo de 2013

José Graziano Da Silva: “Mil millones de razones para estar enfurecido”



¿Quién es y cómo piensa en Director General de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación?

Por Ramón Barreras Ferrán


José Graziano Da Silva, director general de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación llegó a Cuba, procedente de México, y durante su estancia sostuvo encuentros de trabajo con autoridades del país y específicamente, con el General de Ejército Raúl Castro, presidente de los Consejos de Estado y de Ministros.

¿Quién es Graziano Da Silva?

Fue ministro extraordinario de Seguridad Alimentaria y Combate al Hambre de Brasil, cartera responsable de implementar el programa Fome Zero (Hambre Cero).

Tiene 61 años de edad, es licenciado en Agronomía; master en Economía y Sociología Rural, por la Universidad de San Pablo (USP), y doctor en Ciencias Económicas, por la Universidad Estatal de Campinas.

Graziano da Silva se ha abocado desde 1977 a las temáticas vinculadas al desarrollo rural y la lucha contra el hambre en los ámbitos académico, político y sindical.

El programa Hambre Cero no tan sólo representó la principal prioridad del gobierno del presidente brasileño Lula da Silva, sino que también significó una importante innovación en materia de políticas públicas dirigidas a combatir la extrema pobreza.

Su labor en FAO

En el 2006 José Graziano da Silva asumió como Representante Regional de FAO para América Latina y el Caribe y Subdirector General.

En ese cargo, promovió el fortalecimiento de la agricultura familiar y el desarrollo rural, como medios fundamentales para fortalecer la seguridad alimentaria. Destacó su rol como impulsor de la Iniciativa América Latina y Caribe sin Hambre, trasformando a los países de la región en los primeros a nivel mundial en asumir el compromiso de erradicar ese flagelo antes del 2025.

Adicionalmente, impulsó una sustantiva agenda vinculada a la problemática rural, abogando por el fortalecimiento de la institucionalidad del sector y por políticas públicas orientadas a un desarrollo integral e inclusivo en el campo, con énfasis en el tema de empleo rural.

Como Representante Regional ejecutó también una activa labor en la materialización de la reforma interna de la FAO. Sobresalió un sustantivo avance en la descentralización del organismo, potenciando el rol de las instancias nacionales, otorgándole un mayor protagonismo de los gobiernos en la definición de prioridades.

Igualmente importante resultó la apertura a la sociedad civil, involucrando a los diversos, actores políticos, sociales y gremiales, en el actuar del FAO en cada país.

Vida académica

Graziano desarrolló una larga y exitosa vida académica entre los años 1978 y 2010, al desempeñarse como profesor titular de la Universidad Estatal de Campinas y dirigir el programa de maestría y doctorado en Desarrollo Económico, Espacio y Medio Ambiente del Instituto de Economía de esa misma casa de estudios.

Nació en 1949, y posee nacionalidad brasileña e italiana. Domina los idiomas inglés, español y portugués.

Entre las numerosas condecoraciones y premios que ha recibido destacan la Orden de Rio Branco otorgado por el Presidente de la República de Brasil, la Medalla Paulista al Mérito Científico y Tecnológico del Gobierno del Estado de Sao Paulo y el Premio de la Sociedad Brasilera de Economía, Administración y Sociología Rural (SOBER), entre otros.

Elección

En el 37º período de sesiones que se celebró en Roma, desde el 25 de junio al 2 de julio de 2011, la Conferencia de la FAO nombró a José Graziano Da Silva director general para el período comprendido entre el 1º de enero de 2012 y el 31 de julio de 2015.

De conformidad con el Reglamento General de la Organización y según la decisión del Consejo de la FAO, los estados miembros deben presentar propuestas para el cargo de director general al secretario general de la Conferencia y del Consejo, quien a su vez debe difundirlas a todos los miembros de la Organización una semana después de transcurrido el plazo para la presentación.

Pilares

Graziano Da silva ha definido los cinco pilares o líneas de acción para la labor de la FAO: Erradicación del hambre, producción y consumo sostenible de alimentos, mayor equilibrio en la gestión de los sistemas alimentarios, concluir el proceso de reforma de la organización y ampliar las alianzas y la cooperación sur-sur.

En un interesante artículo, titulado Mil millones de razones para estar enfurecido, afirmó lo siguiente:

“El desayuno con lo cual empezamos el día es un privilegio ausente en la vida de cerca de mil millones de personas en todo el mundo. Mil millones es una cifra difícil de poner en perspectiva. En especial, cuando hablamos de personas. Significa que una en cada seis personas sufre de hambre crónica y no sabe si logrará alimentarse adecuadamente cada día.

“Las consecuencias son trágicas. Causa la muerte de un niño cada seis segundos. Y elimina la posibilidad de una vida digna a millones de otras personas.

“Frente a una tragedia tan grande, el instinto natural nos lleva a la negación, a quitarla de la vista, hacer como si no existiera.

“Sin embargo, no podemos quedarnos indiferentes, tenemos mil millones de buenas razones para enfurecernos con esta situación y hacer lo que esté a nuestro alcance para cambiarla.

“Hay diversas maneras de demostrar la rabia que esta situación nos causa. Una de ellas es sumarse al proyecto 1billionhungry (mil millones de hambrientos). Esta campaña mundial lanzada por FAO busca recolectar un millón de firmas de rechazo contra el hambre, y darle una voz a los que ya no tienen fuerzas para hacerse oír.

“El mundo posee los recursos naturales, financieros y científicos para hacer que el hambre pase a la historia. En diversas ocasiones, los líderes mundiales han manifestado su compromiso con la erradicación del hambre. Sin embargo, todavía falta transformarlo en acciones concretas respaldadas por la inversión que ellas necesitan.

“Los recursos destinados para la agricultura y la alimentación han aumentado en los últimos años, pero todavía son insuficientes y siguen bajo los niveles de inversión que existían a principio de los años 80.

“Con una fracción de los billones de dólares que los gobiernos – principalmente los países en desarrollo – invirtieron en sus economías para rescatarlas de la crisis financiero-económica del 2008, podríamos acabar con el hambre de una vez, y garantizar la alimentación digna a todos los hombres, mujeres y niños que deben soportar un mal innecesario.

“El proyecto 1billionhungry es una herramienta importante para lograr este objetivo. Aunque individualmente no tengamos como levantar los recursos necesarios, firmando la petición dejamos claro a los políticos que esta debe ser una prioridad y que, como sociedad, no aceptamos convivir con el hambre. Un millón de firmas ayuda a crear voluntad política e incentiva la acción de los gobiernos a esta situación vergonzosa.

“La inversión en la agricultura, la reafirmación de políticas nacionales de seguridad alimentaria, leyes que promuevan el derecho a la alimentación y que sean una política de Estado, y no sólo del gobierno de turno; el fomento a la agricultura familiar y a la producción doméstica de alimentos, son algunas de la medidas que los gobiernos deben impulsar para frenar este espiral de pobreza y hambre en que el mundo ha caído en los últimos años.

“La comunidad internacional también cumple un rol fundamental, incrementando la ayuda internacional a la agricultura y alimentación y enfocando los recursos en actividades que aumenten la capacidad local de producir alimentos.

“El precio de no actuar es más grave de lo que las personas imaginan. La crisis de los años ochenta nos dejó una lección desalentadora: los índices sociales suelen tardar al menos el doble en recuperarse que los índices económicos.

“Eso significa que podemos tener un pie fuera de la crisis desde un punto de vista macroeconómico, pero que aún tenemos ambos pies en medio de la tormenta en cuanto al efecto social que esta ha tenido, especialmente sobre las poblaciones más vulnerables.

“Los invito a todos a dar un paso hacia adelante y a firmar la petición de la FAO: para repetir ante los líderes del mundo el slogan de la campaña: hay mil millones de hambrientos en el mundo, eso me enfurece y no voy a seguir soportándolo”.





jueves, 2 de mayo de 2013

México puede hacer un cambio histórico gracias a su Cruzada contra el Hambre

La implementación de la Cruzada Nacional Contra el Hambre puede representar un momento histórico para México, señaló el Director General de la FAO, José Graziano da Silva, durante su visita al país.


“México ha decidido decir 'no más hambre'. Ninguna sociedad está a favor del hambre, pero pocas han logrado unirse para derrotarlo", afirmó hoy el Director General de la FAO en el acto que marcó el cierre del mes dedicado a la Cruzada Nacional Contra el Hambre que fue encabezado por el Presidente de México Enrique Peña Nieto y que contó con la participación de más de 300 representantes del gobierno, del mundo académico y de la sociedad.

Durante la ceremonia, la FAO y el Gobierno de México firmaron un memorando de entendimiento en el que se expresa la voluntad de sumar esfuerzos en apoyo de la Cruzada en ámbitos como el diseño de instrumentos de políticas sociales y productivas, vinculación entre políticas públicas para mayor impacto, desarrollo de mecanismos de participación comunitaria, ciudadana y social, y el monitoreo y evaluación de la Cruzada.

El documento también menciona el interés de México de trabajar con FAO para compartir su aprendizaje con la Cruzada con otros países en el marco de la Cooperación Sur-Sur.

En la ceremonia, el Presidente Enrique Peña Nieto agradeció el apoyo de la FAO y destacó la coincidencia en la manera como la FAO propone alcanzar la seguridad alimentaria y nutricional y la Cruzada.

“En la nueva visión que impulsa la FAO y que México adopta plenamente en esta Cruzada contra el Hambre, se atiende las causas estructurales de la pobreza y del hambre y no sóalo sus efectos. Por ello, la Cruzada tiene un importante componente de inclusión productiva. El objetivo final es que los sectores más afectados puedan salir de la pobreza por su propio esfuerzo, su propio trabajo”, explicó Peña Nieto.

El Presidente también señaló que la Cruzada está en línea con la Iniciativa América Latina y Caribe Sin Hambre 2025 y el Desafío Hambre Cero, lanzado por el Secretario-General de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, en junio del 2012 en la Cumbre Rio+20.

La Cruzada Nacional contra el Hambre fue lanzada por Peña Nieto para rescatar de la inseguridad alimentaria a la población más vulnerable de México alineando más de 70 programas federales.

Los que sufren hambre no pueden esperar

El Director General de la FAO dijo que los resultados de la Cruzada pueden ser muy rápidos si se implementa adecuadamente y los apoyos alcanzan a la población verdaderamente necesitada.

Graziano da Silva señaló la necesidad de crear círculos virtuosos, como aquellos que conectan los programas de alimentación escolar con la producción de los pequeños agricultores familiares a través de compras públicas, lo que genera un efecto que fortalece la nutrición de los niños y estimula a las economías locales.

El Director-General agregó que un factor clave del éxito es movilizar la participación social - la “energía social”, tal como ha señalado el Presidente Nieto - y observó que gracias a la Cruzada, muchos países están hoy mirando a México.

“Si México logra vencer su lucha contra el hambre y pobreza extrema - y lo va a hacer -, otras naciones se sentirán animadas a hacer lo mismo", dijo Graziano da Silva.

Fuertes lazos de cooperación

Durante su visita de dos días al país, Graziano da Silva tiene previstos realizar reuniones con la Comisión intrasecretarial de la Cruzada Nacional contra el Hambre, con los Secretarios de Relaciones Exteriores José Antonio Meade Kuribreña; el Secretario de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación, Enrique Martínez y Martínez; y la Secretaria de Desarrollo Social Rosario Robles. Asimismo mantendrá encuentros con legisladores y con organizaciones de la sociedad civil y de movimientos campesinos.



lunes, 29 de abril de 2013

Cuba es ejemplo de seguridad alimentaria

Afirmó en entrevista exclusiva Theodor Friedrich, representante de esa organización de la ONU en este país

Por Ramón Barreras Ferrán.           Foto: Vladimir Molina, PL

Theodor Friedrich, ingeniero agrónomo y doctor en Mecanización Agrícola, de origen alemán, es desde hace poco tiempo el representante de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) en Cuba. Sobre diferentes aspectos de la labor desarrollada y por ejecutar y sus propósitos principales en el país dialogó en entrevista exclusiva con HAMBRE ¡STOP!.

Cuba ha mantenido una larga y estrecha relación con la FAO. ¿Cómo la valora usted y qué perspectivas existen para fortalecerla?

La FAO tiene relaciones con Cuba desde el año 1959 y la primera oficina se abrió en 1968. El trabajo ha dejado muchas infraestructuras visibles en el país y ha colaborado por muchos años en el desarrollo institucional, con inversiones sustanciales, como la contribución al desarrollo de los institutos de Agronomía, Desarrollo Forestal y Riego y Drenaje, así como los de Investigaciones de Pastos y Forrajes y de la Industria Alimenticia, los centros de Desarrollo de Productos Pesqueros e Investigaciones Pesqueras y la Universidad Agraria de La Habana, entre otros.

La relación de la FAO con Cuba siempre ha sido muy estrecha, también por los altos niveles académicos alcanzados en el país, que propician una contraparte muy activa y apreciada en muchas plataformas y convenciones internacionales y que forman parte importante del trabajo normativo de la organización.

Mientras, los retos existentes en el país dan amplias perspectivas para fortalecer la colaboración. El papel más importante no es tanto el de una agencia de desarrollo, sino el de un centro de excelencia para apoyar países miembros con informaciones y conceptos técnicos avanzados, facilitando intercambios regionales y globales entre países para aprovechar la riqueza de experiencias de todo el mundo.

En este sentido, la FAO tiene ofertas sumamente interesantes para Cuba, como el concepto de la intensificación sostenible, plasmado en un nuevo objetivo estratégico de la organización, con elementos como la Agricultura de Conservación, que dará amplia respuesta al reto del país de aumentar su producción agrícola de forma sostenible para substituir importaciones y mejorar la sostenibilidad de la seguridad alimentaria.

En su labor como Representante de la FAO en Cuba, ¿cuáles son los propósitos principales?

Tiene muchos aspectos. De un lado, represento al Director General de la FAO ante el gobierno cubano. Además, debo facilitar que lleguen al país y al conocimiento de las instituciones relevantes, información y materiales para que puedan ser aprovechados. También facilitar el flujo de informaciones, mantener las bases de datos estadísticos y la colaboración de las instituciones cubanas y del gobierno en instrumentos, convenciones y plataformas.

Una parte importante de mi trabajo es, junto con el país, trabajar para alcanzar los objetivos de la FAO. En el caso de Cuba, apoyar al gobierno en su tarea de alcanzar un mayor nivel de autosuficiencia en la producción de alimentos de forma sostenible, aumentando la producción, mejorando el manejo de los recursos naturales y el perfeccionamiento de la cadena de valor hasta el consumidor.

Cuba es uno de los países ejemplares por haber logrado exitosamente la seguridad alimentaria para su población y por movilizar el apoyo a otros países de la región, siempre con el fin de erradicar el hambre en la región.

El país desarrolla con favorables resultados la Agricultura Urbana y Suburbana. ¿Qué consideraciones Ud. tiene al respecto?

La agricultura urbana y suburbana en Cuba definitivamente ha demostrado resultados más favorables que la producción agrícola en general. Esto, en parte, es resultado de un apoyo específico a este sector de la producción. Sin embargo, no es una alternativa a la agricultura rural, sino es una forma complementaria.

Por su cercanía a los consumidores se presta para la producción de productos frescos destinados al consumo directo, sobre todo verduras, hortalizas, frutas… Aunque este sector se ha desarrollado favorablemente, todavía está lejos de producir suficiente para cubrir las necesidades de la población. Por lo tanto, este tipo de agricultura, igual a la rural, requiere aún más apoyo, facilitando tecnologías, conocimientos, acceso a medios de producción e insumos, como una infraestructura eficiente de mercadeo y distribución al consumidor.

Ha afirmado que las islas del Caribe pueden producir lo que necesitan para garantizar la alimentación. ¿Pudiera argumentar esa consideración?

Esta afirmación seguramente no vale para todas las islas caribeñas. Pero pensé en las islas más grandes, con recursos naturales, sobre todo de tierra suficiente, como Cuba, Haití y República Dominicana. Ellas tienen suficiente área para alimentarse si aplicaran una agricultura más intensiva y eficiente. Y, volviendo al ejemplo de la agricultura urbana y suburbana, las islas más pequeñas también tendrían recursos para autoabastecerse con productos frescos.

En la región caribeña, juntando países con vastas tierras agrícolas mal aprovechadas, la producción regional podría fácilmente cubrir las necesidades regionales y también exportar. Esto es desde un punto de vista de recursos. Sin embargo, en muchas partes, incluyendo Cuba y Haití, la tierra está muy degradada. Además, por diferentes razones, la producción agrícola no es muy atractiva. Entonces, las soluciones son muy complejas.

Cada día el cambio climático influye más sobre la vida en la tierra y específicamente en la agricultura. ¿Cómo debe, en su opinión, afrontarse es adversidad?

La agricultura puede enfrentarse al cambio climático en dos formas: una sería, apoyar para que el mismo no continúe empeorándose, es decir la mitigación y la otra, adaptarse a él con nuevas tecnologías.

En la mitigación hay que reconocer que la agricultura contribuye considerablemente. Si se incluye el cambio de uso de tierra, es decir la deforestación con fines de abrir nuevas tierras agrícolas (porque se han agotado las viejas), la agricultura contribuye el 30% de las emisiones totales de gases con efecto invernadero. Esto se puede cambiar, buscando formas más sustentables de producir, evitando que las tierras pierdan su capacidad productiva, pero también reduciendo las emisiones que resultan de tractores arando, de la mineralización de la materia orgánica, del metano y los óxidos nitrosos.

También el sector ganadero presta múltiples oportunidades de reducir emisiones, sobre todo de metano, y presta al mismo tiempo oportunidades de convertirlas en energías renovables, como el biogás. Pero al mismo tiempo, aplicando la agricultura de conservación se puede convertir los suelos en almacenes, fijando dióxido de carbono de la atmósfera y aumentando los niveles de materia orgánica.

Ha sido un defensor de la agricultura sin remover el suelo, sin labranza. ¿Sobre qué bases sustenta esa propuesta?

La pregunta anterior ya presenta la entrada al tema: la agricultura sin labranza, de conservación. La base de esta idea es la búsqueda de una agricultura verdaderamente sostenible, es decir, que no degrade sus bases productivas, sino las mejore y aumente. En este sentido, hay que observar los efectos que las intervenciones de la producción agrícola tienen sobre el medio ambiente y los recursos. Por ejemplo, el sobreuso de fertilizantes puede contaminar las aguas, el empleo de agroquímicos, alteran la biodiversidad… La naturaleza se puede recuperar de estas intervenciones, siempre y cuando se tenga cuidado. La labranza del suelo, de todas estas intervenciones, es la de más impacto y la de recuperación más lenta de todas.

Tenemos las tecnologías para hacer una agricultura sin labranza, más en sintonía con la naturaleza, simulando ecosistemas forestales en nuestros campos agrícolas. En realidad, la diferencia de un bosque y un campo de cultivos no están en los árboles, sino en la labranza del suelo. Además, sabemos que de esta forma no se puede solamente alcanzar la sostenibilidad de la producción agrícola, sino también mayores niveles productivos con menores necesidades de insumos.

La seguridad alimentaria sigue siendo una asignatura pendiente para la mayoría de los países del mundo. ¿Cómo aprecia la realidad actual en América Latina y específicamente en Cuba?

Aunque la seguridad alimentaria es un objetivo que muchos países del mundo no han alcanzado, se puede ver en los últimos años, en la región de América Latina, cambios muy positivos en países que reducen la cantidad de personas hambrientas de manera significativa y un número importante alcanzan niveles muy bajos, inferiores al 5%.

Cuba se destaca por ser uno de los pocos que han alcanzado un buen nivel de seguridad alimentaria históricamente. Sin embargo, esto no significa que no tiene retos al respecto.

El mundo produce actualmente suficiente alimentos para la población existente. Pero todavía una gran parte se pierde por mal manejo o se descarda por excesos en las cadenas del consumo. A pesar de eso, el hambre que todavía existe en la mayoría de los países de la región y que es realidad de un buen porcentaje de la población en algunas naciones, resulta más que nada un problema de acceso, la distribución y la capacidad económica.

Hambre va junto con pobreza, y para esto las soluciones son políticas socio económicas que saquen a la gente de la pobreza y que facilitan el acceso a alimentos. Cuba, en este sentido, es un ejemplo.

miércoles, 24 de abril de 2013

La FAO reconoce la labor de Nicaragua en la lucha contra el hambre

La FAO reconoce el gran esfuerzo desarrollado por Nicaragua en la lucha contra el hambre y así se lo ha manifestado el Director General de la FAO, José Graziano da Silva, al Ministro de Relaciones Exteriores de Nicaragua, Samuel Santos López, en el transcurso del encuentro bilateral que han mantenido hoy en la sede de la FAO en Roma, en el marco del Consejo de la FAO que tiene lugar a lo largo de esta semana.

Gracias al importante trabajo desarrollado por Nicaragua entre 1990 y 2010, el país centroamericano redujo la proporción de población subnutrida de 55.1% a 20.1%, convirtiéndose en uno de los países de la región latinoamericana que ha cumplido la meta del primero de los Objetivos de Desarrollo del Milenio de reducir a la mitad la proporción de personas que sufren hambre.

Como reconocimiento a estos resultados, Graziano da Silva reiteró a Santos López la decisión de la FAO de premiar dicho esfuerzo en una ceremonia que reunirá a los países que ya han logrado cumplir con el ODM-1 y que tendrá lugar durante la próxima Conferencia de la FAO, en el mes de Junio próximo.

Así mismo, el Director General de la FAO dio a conocer al Ministro que Nicaragua ha sido seleccionada para establecer una experiencia piloto en la implementación del Objetivo Estratégico de la FAO número uno que busca la erradicación del hambre y de la pobreza extrema. De esta experiencia, la FAO obtendrá lecciones que le serán de utilidad al resto de sus países miembros en la implementación global de este objetivo a partir del año 2014.

Por su parte, el ministro Santos López reiteró personalmente al Director General el contenido de su intervención previa en el Consejo de la FAO en la que, en nombre del SICA (Sistema de Integración Centroamericana), Santos López mostró su total apoyo al proceso transformacional de la FAO impulsado por el Director General y a la propuesta del Programa de trabajo y presupuesto 2014-2015 presentada por Graziano da Silva durante el Consejo. También en el transcurso de dicha intervención, el Ministro hizo hincapié en la importancia de contar con los recursos financieros necesarios para garantizar los programas de la FAO.

viernes, 29 de marzo de 2013

2014: Año de la Agricultura Familiar

Las Naciones Unidas celebrarán durante el 2014 el Año International de la Agricultura Familiar (AIAF), según un comunicado de la Oficina Regional de la FAO para América Latina y el Caribe, facilitado a Trabajadores digital.


Para organizar sus actividades se estableció el Comité Mundial de Seguimiento del AIAF, con la participación de 12 estados miembros de la FAO y representantes del FIDA, el PMA, otras agencias de Naciones Unidas, Bioversity, el Foro Rural Mundial, la Unión Europea, organizaciones de productores y el sector privado.

“El Año Internacional de la Agricultura Familiar será fundamental para sensibilizar a los Gobiernos y a la opinión pública sobre la importancia y la contribución de la agricultura familiar a la seguridad alimentaria y a la producción de alimentos”, explicó Salomón Salcedo, oficial principal de políticas de la FAO.

Salcedo señaló que este sector es un pilar de la seguridad alimentaria regional, pues el 80 % de las explotaciones agrícolas de América Latina y el Caribe son parte de la agricultura familiar. El sector genera más del 70 % del empleo agrícola de la región.

Según la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación, solo en los países del MERCOSUR el sector involucra a 20 millones de personas directamente, y da empleo a cerca de 10 millones. En términos de producción también es clave: en Brasil aporta el 38 % de la producción agropecuaria, el 30 % en Uruguay, el 25 % en Chile, el 20 % en Paraguay y el 19 % en Argentina.

Se requiere inversión en el sector

Según la FAO, ha habido una fuerte contracción del gasto público en la agricultura en los países en desarrollo, sobre todo en América Latina y el Caribe, pues en esa región, respecto del total, cayó del 6,9 % en 1980 al 1,9 % en el 2007. Esa proporción es, de hecho, la más baja entre todos los países en desarrollo, y contrasta con cifras como la de Asia del Este y Pacífico (6,5 %) y la del Sur de Asia (4,9 por ciento).

Dentro de la inversión total en la agricultura, aquella proveniente de los propios productores agropecuarios es la más importante, pero los Gobiernos deben fomentar la inversión a través de sus políticas y un clima propicio”, explicó Salcedo.

La nota sobre el comunicado da cuenta también de que a medida que se reduzcan los altos costos de transacción del sector -los cuales obedecen muchas veces a asimetrías de información o falta de infraestructura- los productores incrementarán su inversión y la producción, combinando la sabiduría ancestral de los agricultores familiares con los desarrollos tecnológicos modernos.

Alimentos a pequeña escala

Los pequeños productores, los circuitos de producción y consumo a nivel local y la recuperación de cultivos tradicionales desempeñan un papel importante en la reducción del hambre, aseguró el director general de la FAO, el brasileño José Graziano da Silva.

Señaló que la Revolución Verde de la década de 1960 había aumentado la disponibilidad per cápita de alimentos en más del 40% pero a costa de una pérdida de la diversidad alimentaria al centrarse en unos pocos cultivos y con un grave impacto sobre el medio ambiente derivado del uso intensivo de productos químicos.

En una nota facilitada también por la Oficina Regional de esa organización, se apunta también que ahora existe una tendencia hacia el cultivo y la comercialización de alimentos tradicionales, hacia la mejora de la infraestructura y los mercados locales y a ayudar a los pequeños productores, todo lo cual es positivo para el medio ambiente y la economía de las zonas rurales, donde el hambre tiene mayor incidencia, explicó.

Da Silva mencionó la yuca en África y Sudamérica y la quinua en los Andes como cultivos alimentarios que están obteniendo el éxito que se merecen, en beneficio de los agricultores pobres y sus familias.

En el 2013 se celebra el Año Internacional de la Quinua, y se estimula la producción de ese alimento, del cual casi la totalidad de su producción está en manos de pequeños productores.

(Tomado de notas de la FAO)

miércoles, 10 de octubre de 2012

Cerca de 870 millones de personas sufren subnutrición crónica en el mundo

Por Ramón Barreras Ferrán

Cerca de 870 millones de personas, una octava parte de la población mundial, padece subnutrición crónica en el mundo, según el más reciente informe de la ONU sobre el hambre.

El estado de la inseguridad alimentaria en el mundo 2012 (SOFI, por sus siglas en inglés), publicado conjuntamente por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA) y el Programa Mundial de Alimentos (PMA), presenta estimaciones más precisas sobre la subnutrición crónica basadas en una metodología mejorada y datos de las últimas dos décadas.

En una nota al respecto facilitada por la Representación de la FAO en Cuba se señala además que la gran mayoría de las personas que padecen hambre -852 millones- viven en países en desarrollo -alrededor del 15 % de la población en ellos- mientras que 16 millones están subnutridas en países desarrollados.

El número total de hambrientos disminuyó en 132 millones entre 1990-92 y 2010-12, lo que equivale a pasar del 18,6 % al 12,5 % de la población mundial, y del 23,2 % al 14,9 % en los países en desarrollo. Con ello, la meta de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) estaría al alcance si se adoptan las medidas adecuadas.

La cifra de víctimas del hambre disminuyó de forma más pronunciada de lo que se creía entre 1990 y 2007. Desde 2007-2008, sin embargo, el progreso global en la reducción del hambre se ha ralentizado y estabilizado, agrega el Informe.

"En el mundo actual de oportunidades sin precedentes a nivel tecnológico y económico, nos parece totalmente inaceptable que más de 100 millones de niños menores de cinco años tengan falta de peso, y por lo tanto no puedan desarrollar todo su potencial humano y socio-económico, y que la desnutrición infantil provoque la muerte de más de 2,5 millones de niños cada año, afirmaron José Graziano da Silva, Kanayo F. Nwanze y Ertharin Cousin", al frente respectivamente de la FAO, el FIDA y el PMA, en el prólogo del informe.

"Tomamos nota con particular preocupación -añaden- de que la recuperación de la economía mundial a partir de la reciente crisis financiera sigue siendo frágil. Hacemos no obstante un llamamiento a la comunidad internacional para hacer esfuerzos adicionales para ayudar a los más pobres a disfrutar de su derecho humano fundamental a una alimentación adecuada. El mundo posee los conocimientos y los medios para eliminar toda forma de inseguridad alimentaria y desnutrición". Para ello se necesita un enfoque de "doble vía", basado en el apoyo a un crecimiento económico de base amplia (incluyendo la agricultura) y redes de seguridad para los más vulnerables.

Impacto de la crisis económica

Los nuevos cálculos sugieren que el aumento del hambre durante el período 2007-2010 fue menos grave de lo que se pensaba. La crisis económica de 2008-2009 no provocó de forma inmediata una fuerte desaceleración económica en muchos países en desarrollo, como se temía que podía suceder. El impacto de los precios internacionales de los alimentos en los mercados nacionales fue menos pronunciado de lo asumido en un primer momento, y muchos gobiernos lograron amortiguar los choques y proteger a los más vulnerables de los efectos del alza de precios.

Los datos sobre el hambre publicados son parte de una serie revisada que se remonta a 1990. Utiliza información actualizada sobre población, suministro y pérdida de alimentos, necesidades de energía alimentaria y otros factores. Los datos actuales calculan también mejor la distribución de alimentos (medida en términos de suministro de energía alimentaria) dentro de los países, añade la nota.

El informe SOFI 2012 señala que la metodología no capta los efectos a corto plazo del alza de los precios de los alimentos y otros vaivenes económicos. La FAO también está trabajando para desarrollar un conjunto más amplio de indicadores que permita captar mejor la calidad de la alimentación y otras dimensiones de la seguridad alimentaria.

Los Objetivos del Milenio al alcance

El informe sugiere que, si se adoptan medidas adecuadas para revertir la desaceleración de 2007-08 y para alimentar a los hambrientos, cumplir la meta del Objetivo de Desarrollo del Milenio (ODM) de reducir a la mitad la proporción de personas que padecen hambre en el mundo en desarrollo en 2015, es aún posible.

"Si la reducción media anual del hambre de los últimos 20 años continúa hasta el 2015, el porcentaje de subnutrición en los países en desarrollo alcanzaría un 12,5 por ciento. Todavía por encima de la meta del ODM del 11,6 por ciento, pero mucho más cerca de lo que se pensaba anteriormente", señala el informe.

Asia: más personas con hambre

Por regiones, la subnutrición en los dos últimos decenios disminuyó casi un 30 % en Asia y el Pacífico, de 739 millones a 563 millones de personas, debido principalmente al progreso socioeconómico de muchos países de la región. A pesar del crecimiento de la población, la prevalencia de la subnutrición en esa región se redujo del 23,7 % al 13,9 %.

Latinoamérica y el Caribe también han progresado, pasando de 65 millones de personas hambrientas en 1990-1992 a 49 millones en 2010-2012, mientras que la prevalencia de la desnutrición bajó del 14,6 % al 8,3 %. Sin embargo, el ritmo de los avances ha disminuido recientemente.

África fue la única región donde el número de personas hambrientas aumentó en el período citado, pasando de 175 millones a 239 millones, con casi 20 millones sumados en los últimos cuatro años. La prevalencia del hambre, aunque se redujo, ha aumentado ligeramente en los últimos tres años, del 22,6 % al 22,9 %, casi una cuarta parte de la población. Y en África subsahariana, los modestos avances logrados en los últimos años hasta 2007 se anularon, con un aumento del hambre del 2 % anual desde entonces.

Las regiones desarrolladas también han visto aumentar el número de personas que pasan hambre, de 13 millones en 2004-2006 a 16 millones en 2010-2012, revirtiendo una tendencia constante a la disminución en los años anteriores, desde los 20 millones de hambrientos que se calculaban en 1990-1992.

Crecimiento agrícola
El informe subraya que el desarrollo general es necesario, pero no suficiente para una reducción sostenida del hambre. El crecimiento agrícola es particularmente eficaz en la reducción del hambre y la desnutrición en los países pobres, ya que la mayoría de los empobrecidos dependen de la agricultura y las actividades asociadas para la subsistencia. El desarrollo agrícola que involucre a los pequeños agricultores, especialmente a las mujeres, será más eficaz en la reducción de la pobreza extrema y el hambre.

El crecimiento no sólo debe beneficiar a los pobres, sino que también debe ser "sensible a la nutrición", a fin de reducir las diversas formas de desnutrición. La reducción del hambre es algo más que aumentar simplemente la cantidad de alimentos, se trata también de mejorar la calidad de los alimentos en términos de diversidad, el contenido de nutrientes y la inocuidad.

Mientras que 870 millones de personas siguen padeciendo hambre, el mundo se enfrenta cada vez más a un doble lastre de la malnutrición: la subnutrición crónica y la carencia de micronutrientes coexisten con la obesidad, el sobrepeso y las enfermedades no transmisibles asociadas (que afectan a más de 1 400 millones de personas en el mundo).

Hasta la fecha, el vínculo entre el crecimiento económico y una mejor nutrición ha sido débil, según el informe, que defiende un marco integrado de agricultura, nutrición y salud.

Protección social

Esta claro que el crecimiento es importante, pero no siempre es suficiente, o suficientemente rápido. Por lo tanto, los sistemas de protección social son necesarios para asegurar que los más vulnerables no se quedan atrás y puedan también participar, contribuir y beneficiarse del desarrollo. Medidas como las transferencias de efectivo, bonos de comida o seguro de salud son necesarios para los más vulnerables, que a menudo no pueden aprovechar de forma inmediata las oportunidades para crecer. La protección social puede mejorar la nutrición de los niños pequeños, una inversión que dará sus frutos en el futuro con adultos mejor educados, fuertes y sanos. Con una protección social eficaz que complemente un desarrollo económico inclusivo, el hambre y la malnutrición pueden ser eliminadas.

América Latina y el Caribe (ALC) redujo el número de personas que padecen hambre en 16  millones de personas en los últimos 20 años, aunque aún tiene 49 millones en ese estado.

En ese período, ALC es la región del mundo que más ha avanzado en la reducción del hambre, en términos de porcentaje y número de hambrientos, logrando importantes pasos hacia el cumplimiento de las Metas de la Cumbre Mundial de la Alimentación y el primer Objetivo de Desarrollo del Milenio.

La región mantuvo un crecimiento económico por encima de los países desarrollados durante la crisis reciente, lo que le permitió continuar reduciendo el hambre, si bien a un ritmo menor que durante los años previos.

En el último trienio, países como Brasil y Perú muestran avances significativos en la reducción de sus poblaciones con hambre: ambos disminuyeron en 2 millones de personas su número de hambrientos cada uno.

“América Latina y el Caribe tiene todo el potencial y las condiciones para erradicar el hambre. Con políticas adecuadas es posible alcanzar las metas de disminución del hambre, como lo demuestran los casos de Perú y Brasil, donde se ha unido el crecimiento económico con políticas públicas específicas de lucha contra el hambre y redes de protección social para los más vulnerables” explicó Raúl Benítez, representante regional de la FAO para América Latina y el Caribe.

domingo, 12 de agosto de 2012

Bagdad, de capital de un imperio a centro de guerra, hambre y pobreza


 

 

La capital iraquí fue antaño la cabeza de un imperio y el centro del mundo musulmán. Pero ahora está lejos de su pasado glorioso, asolada por años de guerras y de sanciones. La ciudad empezó a edificarse en el año 762 a orillas del Tigris.

 

Por Mohamad Ali Harissi/AFP

Bagdad fue antaño la capital de un imperio y el centro del mundo musulmán, pero después de 1.250 años de existencia, la ciudad iraquí está lejos de su pasado glorioso, asolada por años de guerras y de sanciones. 

La ciudad empezó a edificarse en el año 762 a orillas del Tigris. 

"Bagdad representaba el centro económico del imperio abasí, era el punto de partida para controlar las regiones vecinas y reforzar el poder musulmán", explica Isam al Faili, profesor de historia política de la Universidad de Mustansiriyah. 

"Después de haber sido la capital del mundo, Bagdad, que fue durante mucho tiempo un importante centro de proyección intelectual, hoy es la ciudad más miserable", subraya. 
La empresa británica de consejo Mercer lo confirma. Bagdad es la ciudad con cero calidad de vida, según una investigación de 2010. 

Bagdad era una capital moderna conocida por su marcha nocturna en los años 70, pero hoy está sumida en un lúgubre deterioro. 

Entre tanto la ciudad ha sufrido la guerra de ocho años con Irán, iniciada en 1980 por Sadam Husein, y la desastrosa invasión de Kuwait en 1990, que desencadenaron restrictivas sanciones internacionales. 

Irak vive, desde la invasión de 2003 liderada por Estados Unidos, en constante miedo a los ataques y las bombas, asesinatos y combates. 

Todavía hoy en día, los funcionarios y responsables de alto rango de los servicios de seguridad son tiroteados con frecuencia en plena calle. 

Unos muros anti-explosión de hormigón rodean los edificios oficiales, los hoteles y otros edificios susceptibles de ser blanco de un ataque. 

Las fuerzas de seguridad están armadas con fusiles, ametralladoras y vehículos blindados. Los puestos de control provocan atascos interminables. 

Las calles están llenas de desechos y repletas de baches. La poca obra pública que hay, avanza a un ritmo desesperante. 

La ciudad ha caído varias veces a lo largo de su historia en manos extranjeras. Primero fueron los Mongoles, luego los Otomanos, y luego los británicos. Finalmente en 2003, una coalición liderada por Estados Unidos derrocó al dictador Sadam Husein y desencadenó a la vez una oleada de violencia fraticida que ha dejado decenas de miles de muertos. 

A pesar de la antigüedad de la ciudad, quedan pocos edifcios históricos, incluso en las calles más antiguas. Los bloques de hormigón son mucho más frecuentes. 

Un lío de cables eléctricos recorre las calles, para conectar las casa a los generadores privados, en lo que resulta ser un testimonio de la incapacidad del gobierno a asegurar un buen suministro eléctrico. 

El gobierno dispone de su cuartel general en un sector fortificado llamado zona verde, defendido entre otros por vehículos estadounidenses Abrams adquiridos recientemente. Para entrar, hay que someterse a una serie de controles de seguridad bizantinos. 

"El Bagdad de hoy es como el Bagdad de ayer, el califa y su familia viven en el lujo y el pueblo en la miseria", lamenta Faili. 

La corrupción es endémica. El país dispone de una renta petrolera de miles de millones de dólares mensuales, pero la población no parece sacarle provecho. 

Irak se ha esforzado en devolverle a su capital su estatura regional: en marzo organizó una cumbre de dirigente árabes y en mayo unas conversaciones entre las potencias mundiales e Irán sobre su programa nuclear. Los preparativos han costado miles de millones de dólares, pero los beneficios de esta inversión para la mayoría de los iraquíes son limitados. 

"Devolverle su esplendor a Bagdad es imposible con las condiciones en las que esta ciudad desmoronada debe vivir ahora", dice Rifat Mahmud, escritor y periodista iraquí. "Se podría decir que Bagdad necesita un milagro para recobrar su patrimonio, su belleza y al menos parte de su pasado".

jueves, 9 de agosto de 2012

Aumentan de nuevo precios de los alimentos




Roma.— Los precios mundiales de los alimentos aumentaron en julio después de caer en los últimos tres meses y podrían subir aún más, aumentando el potencial de una crisis alimentaria del tipo visto en el 2007-2008, dijo el jueves la agencia alimentaria de Naciones Unidas.

"Los precios tienen el potencial de aumentar adicionalmente", señaló a medios de prensa el economista y analista de granos de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO, por su sigla en inglés) Abdolreza Abbassian.

"Definitivamente no va a ser una temporada donde los precios caigan por debajo del año anterior", agregó.   Una crisis alimentaria estalló hace cinco años luego de que un alza de los mercados de futuros de granos ayudó a impulsar los precios y provocó violentos disturbios alimentarios, aunque una repetición solo ocurriría si los países comenzaran a adoptar políticas como la prohibición de exportaciones, dijo.  

El Índice de Precios de Alimentos de la FAO, que mide los cambios mensuales de los precios para una canasta de cereales, oleaginosas, lácteos, carnes y azúcar, promedió 213 puntos en julio, con un alza de 12 puntos frente a junio, y de vuelta a los niveles observados en abril de este año, dijo el organismo.

El nivel de julio está aún por debajo de un récord de 238 puntos alcanzados en febrero del 2011, según la FAO, pero cerca de los niveles registrados durante la crisis alimentaria en el 2007-2008.

lunes, 18 de junio de 2012

Es posible derrotar el hambre y la pobreza en el mundo, afirma el Papa


El Santo Padre recibió al Director General de la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura José Graziano da Silva, acompañado de su esposa y séquito.

Después de la audiencia pontificia, el Director General de la FAO mantuvo un encuentro con el Cardenal Secretario de Estado de Benedicto XVI, Tarcisio Bertone, y con Mons. Dominique Mamberti, Secretario para las Relaciones con los Estados.


Un Comunicado de Prensa de la Santa Sede señala que «durante las cordiales conversaciones se expresó un profundo aprecio por el compromiso de la Santa Sede y de la Iglesia católica en la lucha contra el hambre y la pobreza, sobre todo en el continente africano, así como ante la preocupante situación de la seguridad alimentaria mundial».

También, añade el mismo comunicado, «se puso de relieve cómo, a pesar de que haya recursos suficientes para satisfacer las necesidades de alimentos en todo el mundo, persistan obstáculos de orden económico, social y político que impiden satisfacer dichas necesidades. Finalmente, se expresó el anhelo de que el sector rural vuelva a asumir un rol primario en las estrategias de desarrollo, que se promuevan modelos sostenibles de producción agrícola y de consumo alimentario y se garantice mayor equidad y eficiencia en la gestión del sistema alimentario».

(Tomado de Radio Vaticano)



viernes, 13 de abril de 2012

Más de mil millones de personas sufren hambre, alerta la ONU

Fuente: Agencias

Más de mil millones de personas sufren hambre en el mundo, en buena medida por el aumento en los precios internacionales de los alimentos y por “fallas estructurales en los sistemas” que regulan su comercio, admitió hoy la ONU.

Durante un foro sobre el tema organizado por la Misión de República Dominicana ante la Organización de Naciones Unidas (ONU), el titular del organismo, Ban Ki-moon, consideró que el alza en los precios de alimentos lanzó a millones de hogares por debajo de la línea de la pobreza.

El mensaje de Ban -leído por el subsecretario para el Desarrollo Económico de la ONU, Jomo Kwame Sundaram-, subrayó que las fallas en los sistemas internacionales de comercio de alimentos son claras desde 2006, durante la crisis alimentaria ese año.

Indicó que pese a que los precios de los alimentos se han estabilizado desde entonces, “permanecen los problemas fundamentales” en los sistemas para comerciar estos insumos básicos en el mundo.

“La alimentación es un derecho básico. La seguridad alimentaria y nutricional es la base de una vida decente. Es esencial que se adopten medidas para limitar la volatilidad de los precios de la comida”, indicó Ban.

A su vez, el presidente dominicano, Leonel Fernández, manifestó que es preciso impulsar la inversión agrícola en el mundo, así como la investigación, la innovación y el desarrollo.

Propuso que la ONU diseñe un sistema de regulación internacional que evite que las transacciones financieras con fines de lucro pongan en riesgo el derecho a la alimentación de millones de personas en el mundo.