domingo, 26 de mayo de 2013

Combatir la pobreza y el hambre en Kenya

Roselyn Warau asistió hace unos días a un congreso en Barcelona para explicar el programa Machao creado para combatir la pobreza y el hambre en Kenya. Cuenta que donde la pobreza limita soñar, un grupo de universitarios comprometidos puede conseguir que los sueños sean realidad.

Podría ganar mucho dinero, pero dedica su tiempo a los pobres. ¿Vale la pena?

Prefiero dar mi tiempo a los demás, porque cuando estás con otra gente y les ayudas a cubrir las necesidades básicas y cumplir sueños, esto te llena. Les das un sentimiento de esperanza, que es el mejor sentimiento que uno puede tener. Lo que me hace levantar y caminar cada día es mejorar la vida de alguien.

¿Cuáles son los principales problemas de África?

En Kenya, y también en el resto de África, el problema del hambre y la falta de educación son graves. La barriada de Kibera es la mayor de Kenya y una de las más grandes de África. Los jóvenes tienen más problemas de los que pueden afrontar. Sufren acoso, desnutrición, insalubridad y no cuentan con buenas instalaciones ni buenos hospitales. Nadie les motiva para creer, para soñar, para conseguir terminar la escuela y salir del ciclo de la pobreza.

¿Por qué Dios permite esto?

En un día memorable, durante la Jornada Mundial de la Juventud, le hice esta pregunta al Papa: ¿Qué pueden decir los universitarios a los más pobres? Le miré, y entonces descubrí lo que me quería decir. Cada día es un descubrimiento de lo que el Papa me respondió. Si intentas ser Cristo para los de alrededor, si les ayudas y les comprendes, les dejarás de ver pequeños u olvidados de Dios. Esto es lo que explico a los universitarios, que Dios tiene un plan para ellos.

¿Y cuál es ese plan?

Primero les pregunto qué le reprochan a Dios. Los estudiantes universitarios me miran con sorpresa, porque ellos están sanos, son listos, tienen lo que necesitan. Entonces les respondo que Dios se apoya en ellos para ayudar y cuidar a los más necesitados, para dar testimonio. Cuando cuando ven que hay gente que los ama, ven que Dios los ama.

¿Con dinero no es suficiente?

He venido a la Universidad Politécnica de Cataluña (UPC) a participar en el congreso Global University Network for Innovation (GUNI). Hemos debatido sobre el conocimiento como factor transformador de la sociedad. Me he dado cuenta de que no haremos nada si intentamos trabajar de manera individual en vez de hacerlo conjuntamente. Está muy bien que los países desarrollados quieran ayudar a los subdesarrollados, pero a veces con dinero no es suficiente. Es importante que quien ayuda entienda a la comunidad a la que está ayudando, que camine con esa comunidad y entienda las diferencias culturales. La comunidad ayudada necesita compartir sus progresos, ver que quienes los ayudan están a su lado. De esta manera sí que se conseguirá un cambio social.

África necesita ayuda exterior para combatir la complejidad que rodea la extrema pobreza. La pobreza no sólo es la falta de dinero, son muchas cosas que te impiden hacer lo que tú quieres hacer. Los que vivimos en África entendemos el desafío que conlleva la pobreza porque vivimos esta situación, pero quisiéramos que los países desarrollados sean conscientes de los problemas que África tiene para que nos puedan ayudar a repartir los recursos del mundo de una manera más equilibrada.

Ahora aquí vamos cortos de dinero.

He visitado diferentes países. He estado en España dos veces. Cuando pido cacao en polvo, no lo uso todo: me pongo una o dos cucharadas y el resto se tira. Cuando desayuno, uso la mitad de la mantequilla, de la mermelada y del queso: el resto se lanza a la basura. Aquí esto pasa en todas partes. Y mucha gente tiene mucha ropa, cambia su vestuario cada temporada. Hay tanto despilfarro en el armario de los países desarrollados... Este dinero se podría utilizar para otras cosas, no necesariamente para ayudar a África, porque entiendo que todo el mundo tiene sus problemas. Cuando usas tus recursos naturales malgastándolos de esta manera, es cuando aparece la crisis económica. Por mucho dinero que gastes, eso no te hará más feliz. Cuando hay desempleo, falta de esperanza, infelicidad y se usan estos bienes para cosas superfluas, se está olvidando que estos bienes se podrían compartir con otras personas como las de Kenya o África en general.

¿Qué papel tiene la Iglesia, en Kenia, en la lucha contra el hambre?

La Iglesia Católica moviliza personas de buena voluntad, no sólo católicos, para combatir la crisis y el hambre. En Lodwar visité un proyecto que depende del obispo de una zona semiárida, donde no pueden cultivar las tierras. La Iglesia no sólo da de comer, sino que les enseña cómo cultivar, cómo hacer para que el cultivo no se dañe por las duras condiciones de la zona, cómo construir invernaderos y almacenar la comida... Y estos hombres y mujeres, después de aprender cómo hacerlo, lo enseñan a otros. De esta manera, pueden dejar de desplazarse, asentarse en sus hogares, empezar a hacer negocios, comprar fertilizantes y mejorar sus condiciones de vida.

¿Cómo se combate esto desde la universidad?

La Universidad Strathmore anima a sus estudiantes a hacer servicios comunitarios con la gente de los alrededores. Los que quieren seguir ayudando, eligen el tipo de proyecto después de visitar la comunidad. Ven escuelas sin libros ni aulas, y se comprometen a trabajar para construirlas y mantenerlas buscando dinero donde sea. Hablamos de la barriada de Kiberia, donde se llega caminando durante cincuenta minutos desde la universidad, atravesando zonas salvajes y algo peligrosas. El programa se llama Machao, que significa “amanecer” en swahili. Los estudiantes se convierten en tutores y mentores de los jóvenes que viven en una zona con mucho crímenes, contaminación, sida. Los mismos universitarios se encargan de buscar los recursos. Deben alcanzar los 12.000 euros necesarios para pagar los cuatro años de universidad. También procuran que puedan comer al menos una vez al día y les enseñan las materias básicas que les permitirán conseguir mejores notas para acceder a la universidad.

¿Funciona?

Algunos de los primeros chicos del programa han terminado los estudios y tienen trabajo. Ahora pienso en uno que lo primero que hizo, en cuanto pudo, fue sacar a su madre de la barriada y hacer que su hermana comenzara a estudiar. Actualmente es un mentor del programa para ayudar a otros estudiantes para que tengan esperanza y crean en sus sueños.

lunes, 20 de mayo de 2013

Francia busca apoyar a Guatemala en lucha contra pobreza y hambre

Francia busca ayudar a Guatemala a luchar contra la pobreza y desnutrición, se informó aquí durante una visita oficial de la ministra adjunta de Asuntos Exteriores de aquella nación europea, Helene Conway-Mouret.


La alta funcionaria, luego de una reunión con el presidente guatemalteco, Otto Pérez Molina, dijo que Francia tiene el propósito de apoyar el combate a la pobreza y el programa Pacto Hambre Cero, una estrategia para combatir el problema el hambre y la desnutrición infantil, señala la Secretaría de Comunicación Social de la Presidencia.

Conway-Mouret indicó que Francia estudia una serie de posibles inversiones que generarían fuentes de empleo en territorio guatemalteco, aunque aclaró que la decisión para incursionar en el mercado local y regional corresponde a las empresas francesas.

Según la fuente oficial, Conway-Mouret también sostuvo encuentros con el ministro de Gobernación (Interior), Mauricio López; y con el vicecanciller de Relaciones Exteriores, Iván Espinoza, a quienes les planteó la intención de reforzar la cooperación con Guatemala.

Hoy concluye en esta capital su visita de trabajo, mientras continuará su periplo por el Salvador y Costa Rica.

(Información de Prensa Latina)

miércoles, 15 de mayo de 2013

Cerca de 870 millones de personas padecen hambre pese a la abundancia de alimentos

SAN JOSÉ, Costa Rica.— Alrededor de 870 millones de personas en el mundo padecen hambre, a pesar de que existe más oferta que demanda de alimentos, aseguró el director regional de la FAO para América Latina y el Caribe, Raúl Benítez.

Ello obedece a la ausencia de acceso de sectores poblacionales a los alimentos por falta de ingresos para adquirirlos, dijo el funcionario de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) al diario costarricense La Nación.

"En realidad, en el mundo hay mucho más oferta de alimentos que demanda. Sin embargo, aunque existe volumen para alimentar a toda la población mundial (unos 7 084 millones de personas), hay cerca de 870 millones de personas con hambre", aseveró.

"Esto es porque el problema radica no tanto en la producción sino en que hay gente, hay sectores de la sociedad, que no tienen acceso a los alimentos. No pueden generar los ingresos suficientes para poder comprar esos alimentos", advirtió.

"Otro de los problemas es el desperdicio de los alimentos. Más o menos un tercio se pierden después de la cosecha. Eso es un punto que ciertamente tenemos que mejorar", mencionó, según Notimex.

"Sucede por mal manejo luego de la cosecha, tenemos problemas de cómo almacenamos, a veces tenemos problemas en el transporte y después tenemos problemas en que hacemos o preparamos comida de más y eso deviene en desperdicio", explicó el experto.

martes, 14 de mayo de 2013

Palabras de Fidel Castro hace 17 años en la Cumbre Mundial de la Alimentación



En la sede de la FAO, Roma, 16 de noviembre de 1996


Señor Presidente,

Señor Director General de la FAO,

Excelencias:

El hambre, inseparable compañera de los pobres, es hija de la desigual distribución de las riquezas y de las injusticias de este mundo. Los ricos no conocen el hambre.

El colonialismo no fue ajeno al subdesarrollo y la pobreza que hoy sufre una gran parte de la humanidad. Tampoco son ajenos la hiriente opulencia y el derroche de las sociedades de consumo de las antiguas metrópolis que sumieron en la explotación a gran parte de los países de la Tierra. Por luchar contra el hambre y la injusticia han muerto en el mundo millones de personas.

¿Qué curas de mercurocromo vamos a aplicar para que dentro de 20 años haya 400 millones en vez de 800 millones de hambrientos? Estas metas son, por su sola modestia, una vergüenza.

Si 35 mil personas mueren de hambre cada día, la mitad niños, ¿por qué en los países desarrollados se arrancan olivares, se sacrifican rebaños y se pagan cuantiosas sumas para que la tierra no produzca?

Si el mundo se conmueve con razón cuando ocurren accidentes, catástrofes naturales o sociales que matan a cientos o miles de personas, ¿por qué no se conmueve de la misma forma ante este genocidio que tiene lugar cada día delante de nuestros ojos?

Se organizan fuerzas de intervención para prevenir la muerte de cientos de miles de personas en el este de Zaire. ¿Qué es lo que haremos para evitar que mueran de hambre cada mes un millón de personas en el resto del mundo?

Son el capitalismo, el neoliberalismo, las leyes de un mercado salvaje, la deuda externa, el subdesarrollo, el intercambio desigual, los que matan a tantas personas en el mundo.

¿Por qué se invierten 700 mil millones de dólares cada año en gastos militares y no se invierte una parte de estos recursos en combatir el hambre, impedir el deterioro de los suelos, la desertificación y la deforestación de millones de hectáreas cada año, el calentamiento de la atmósfera, el efecto invernadero, que incrementa ciclones, escasez o excesos de lluvias, la destrucción de la capa de ozono y otros fenómenos naturales que afectan la producción de alimentos y la vida del hombre sobre la Tierra?

Las aguas se contaminan, la atmósfera se envenena, la naturaleza se destruye. No es solo la escasez de inversiones, la falta de educación y tecnologías, el crecimiento acelerado de la población; es que el medio ambiente se deteriora y el futuro se compromete cada día más.

¿Por qué la producción de armas cada vez más sofisticadas después que concluyó la guerra fría? ¿Para qué se quieren esas armas si no para dominar al mundo? ¿Para qué la feroz competencia por vender armamentos a países subdesarrollados, que no los harán más poderosos para defender su independencia y donde lo que hay que matar es el hambre?

¿Por qué sumar a todo esto políticas criminales, bloqueos absurdos que incluyen alimentos y medicinas para matar de hambre y enfermedades a pueblos enteros? ¿Dónde está la ética, la justificación, el respeto a los derechos humanos más elementales, el sentido de tales políticas?

Reine la verdad y no la hipocresía y la mentira. Hagamos conciencia de que en este mundo debe cesar el hegemonismo, la arrogancia y el egoísmo.

Las campanas que doblan hoy por los que mueren de hambre cada día, doblarán mañana por la humanidad entera si no quiso, no supo o no pudo ser suficientemente sabia para salvarse a sí misma.

Muchas gracias.



lunes, 13 de mayo de 2013

Nuevo estudio destaca el uso de los insectos como alimento



Los bosques, los árboles en las explotaciones agrícolas y los sistemas agroforestales son fundamentales en la lucha contra el hambre y deben estar mejor integrados en las políticas de seguridad alimentaria y de uso del suelo, afirmó hoy el director general de FAO, José Graziano da Silva, en la Conferencia Internacional sobre los Bosques para Seguridad Alimentaria y Nutricional que se celebra en Roma (13-15 de mayo).


"Los bosques contribuyen al sustento de más de mil millones de personas, incluyendo muchas de las más necesitadas del mundo. Los bosques proporcionan alimentos, combustible para cocinar, forraje para los animales e ingresos para comprar comida", explicó Graziano da Silva.

"Los animales silvestres y los insectos –dijo- son a menudo la principal fuente de proteínas para la población en las zonas forestales, mientras que hojas, semillas, hongos, miel y frutas proporcionan minerales y vitaminas, garantizando una dieta nutritiva".

"Pero los bosques y los sistemas agroforestales son rara vez tenidos en cuenta en las políticas de seguridad alimentaria y de uso de la tierra. A menudo, la población rural no tienen derechos de acceso seguro a los bosques y árboles, poniendo su seguridad alimentaria en peligro. La importante contribución que los bosques pueden hacer a la seguridad alimentaria y la nutrición de la población rural debe ser mejor reconocida", añadió el responsable de la FAO.

Un recurso desperdiciado

Los insectos son una fuente importante y fácilmente accesible de alimentos nutritivos y ricos en proteínas que se encuentra en los bosques, según afirma un nuevo estudio presentado por la FAO en Conferencia Internacional sobre los Bosques para la Seguridad Alimentaria y Nutricional. Se calcula que los insectos forman parte de las dietas tradicionales de al menos 2 mil millones de personas. La recolección y cría de insectos pueden generar empleos e ingresos en efectivo, hasta ahora sobre todo a nivel familiar, pero también potencialmente a nivel industrial.

Una asombrosa variedad

Con cerca de un millón de especies conocidas, los insectos representan más de la mitad de todos los organismos vivos clasificados hasta ahora en el planeta.

Según la investigación de la FAO -realizada en colaboración con la Universidad de Wageningen (Países Bajos)-, los seres humanos consumen en el mundo más de mil 900 especies de insectos. A nivel mundial, los más consumidos son: escarabajos (31 por ciento), orugas (18 por ciento), abejas, avispas y hormigas (14 por ciento), y saltamontes, langostas y grillos (13 por ciento). Muchos insectos son ricos en proteínas y grasas buenas y tienen un elevado contenido en calcio, hierro y zinc. La carne de vacuno tiene un contenido de hierro de 6 mg por 100 g de peso en seco, mientras que el contenido en hierro de las langostas varía entre 8 y 20 mg por 100 g de peso en seco, dependiendo de la especie y el tipo de alimentos que los propios insectos consumen.

Primeros pasos para los aprensivos

"No estamos diciendo que la gente debe comer bichos", subrayó Eva Muller, Directora de la División de Economía, Políticas y Productos Forestales de la FAO, y coautora del informe "Insectos comestibles: perspectivas de futuro para la seguridad alimentaria y alimentación para el ganado''.

"Lo que decimos es que los insectos son sólo uno de los recursos que brindan los bosques, y que se encuentra prácticamente por explotar su potencial como alimento, y sobre todo, como pienso", explicó Muller.

Criar insectos de forma sostenible puede ayudar a evitar la sobreexplotación forestal. Algunas especies, como el gusano de la harina, ya se producen a nivel comercial, ya que se utilizan en como alimentos para mascotas, en los zoológicos y en la pesca recreativa. Si la producción estuviera a ser más automatizada, se podrían bajar los costes a un nivel en el que la industria se beneficiaría de la sustitución de harina de pescado, por ejemplo, con harina de insectos en la alimentación del ganado. La ventaja sería un aumento del suministro de pescado para el consumo humano.

Crecer con menos

Debido a que son de sangre fría, los insectos no utilizan energía alimentaria para mantener la temperatura corporal. En promedio, los insectos utilizan sólo 2 kg de pienso para producir 1 kilo de carne de insectos. En el otro extremo del espectro, una vaca requiere 8 kg de pienso para producir 1 kg de carne de vacuno.

Además, los insectos producen una reducida cantidad de emisiones como metano, amoníaco, gases de efecto invernadero –que originan el calentamiento climático- y de estiércol, todo lo cual contamina el medio ambiente. De hecho, los insectos pueden ser utilizados para descomponer los desechos, ayudando en los procesos de compostaje que devuelven los nutrientes a la tierra a la vez que reducen los malos olores.

Hacen falta políticas adecuadas

Sin embargo, la legislación de la mayoría de las naciones industrializadas impide alimentar con residuos, estiércol líquido o desechos alimentarios a los animales, a pesar de los insectos se alimentan normalmente de estos materiales. Será necesario investigar más, especialmente en lo que respecta a la cría de insectos aprovechando el vertido de residuos. Sin embargo, los científicos saben bien que los insectos son tan diferentes de los mamíferos a nivel biológico, que es muy poco probable que las enfermedades de los insectos se transmitan a los seres humanos.

Existen regulaciones que a menudo prohíben utilizar insectos en los alimentos para el consumo humano, aunque con un número creciente de tiendas de alimentos y restaurantes novedosos que surgen en los países desarrollados, parece haber una gran tolerancia.

Al igual que con otros tipos de alimentos, la producción higiénica, el procesado y la producción de alimentos serán importantes para evitar el crecimiento de bacterias y otros microorganismos que pudieran afectar a la salud humana. Las normas de inocuidad alimentaria pueden ampliarse para incluir los insectos y los productos a base de insectos, y las normas de control de calidad a lo largo de la cadena de producción serán fundamentales para lograr la confianza del consumidor en los alimentos y piensos que contengan o que procedan de insectos.

"El sector privado está dispuesto a invertir en la cría de insectos. Tenemos grandes oportunidades por delante", aseguró Paul Vantomme, uno de los autores del informe. "Pero hasta que no haya claridad en el ámbito jurídico –advirtió-, ninguna empresa importante va a asumir el riesgo de invertir dinero si las leyes siguen siendo poco claras o incluso obstaculizan el desarrollo de este nuevo sector".

lunes, 6 de mayo de 2013

Carta a Fidel Castro del Director General de la FAO

Roma, 29 de abril, 2013




Estimado Comandante:

Tengo el honor de dirigirme a usted en mi calidad de Director General de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), para felicitarle muy sinceramente a usted y a todo el pueblo cubano por haber anticipadamente cumplido la meta propuesta por la Cumbre Mundial sobre la Alimentación, que se celebró en Roma en noviembre de 1996, y que proponía reducir a la mitad el número de personas desnutridas en cada país antes del año 2015.

Como usted bien recordará, usted nos honró con su presencia en esa Cumbre y pronunció un discurso breve pero impactante, que aún perdura en la memoria colectiva de nuestra Organización. Usted concluyó su intervención diciendo: "las campanas que doblan hoy por los que mueren de hambre cada día, doblarán mañana por la humanidad entera si no quiso, no supo o no pudo ser suficientemente sabia para salvarse a sí misma." Y se dice que usted expresó en la conferencia de prensa que siguió a dicha Cumbre que incluso, si se cumpliera la meta no sabría que decirle a la otra mitad de la humanidad que no sería liberada del flagelo del hambre. Son conceptos que hasta hoy siguen conservando todo su significado y valor.

Han pasado desde entonces 17 años y ahora tengo la gran satisfacción de comunicarle que por decisión de sus países miembros y por primera vez en su historia, la Conferencia de la FAO, que se realizará el próximo mes de junio en Roma, adoptará la erradicación total del hambre como la meta número uno de nuestra Organización.

En esa ocasión, se le hará un homenaje a Cuba y a los otros 15 países que más éxito han tenido en la reducción del hambre. A todos ellos se les entregará un diploma de reconocimiento por haber cumplido anticipadamente la meta de la Cumbre. Los países que acompañarán a Cuba son: Armenia, Azerbaiyán, Chile, Fiji, Georgia, Ghana, Guyana, Nicaragua, Perú, Samoa, Santo Tomé y Príncipe, Tailandia, Uruguay, Venezuela y Vietnam.

Junto con reiterarle mis felicitaciones por el importante logro alcanzado por su país, quiero expresarle mis mejores deseos de bienestar y de éxito para usted y todo el pueblo cubano.

Le saluda con gran estimación y aprecio,

José Graziano Da Silva.
Director General
FAO







domingo, 5 de mayo de 2013

José Graziano Da Silva: “Mil millones de razones para estar enfurecido”



¿Quién es y cómo piensa en Director General de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación?

Por Ramón Barreras Ferrán


José Graziano Da Silva, director general de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación llegó a Cuba, procedente de México, y durante su estancia sostuvo encuentros de trabajo con autoridades del país y específicamente, con el General de Ejército Raúl Castro, presidente de los Consejos de Estado y de Ministros.

¿Quién es Graziano Da Silva?

Fue ministro extraordinario de Seguridad Alimentaria y Combate al Hambre de Brasil, cartera responsable de implementar el programa Fome Zero (Hambre Cero).

Tiene 61 años de edad, es licenciado en Agronomía; master en Economía y Sociología Rural, por la Universidad de San Pablo (USP), y doctor en Ciencias Económicas, por la Universidad Estatal de Campinas.

Graziano da Silva se ha abocado desde 1977 a las temáticas vinculadas al desarrollo rural y la lucha contra el hambre en los ámbitos académico, político y sindical.

El programa Hambre Cero no tan sólo representó la principal prioridad del gobierno del presidente brasileño Lula da Silva, sino que también significó una importante innovación en materia de políticas públicas dirigidas a combatir la extrema pobreza.

Su labor en FAO

En el 2006 José Graziano da Silva asumió como Representante Regional de FAO para América Latina y el Caribe y Subdirector General.

En ese cargo, promovió el fortalecimiento de la agricultura familiar y el desarrollo rural, como medios fundamentales para fortalecer la seguridad alimentaria. Destacó su rol como impulsor de la Iniciativa América Latina y Caribe sin Hambre, trasformando a los países de la región en los primeros a nivel mundial en asumir el compromiso de erradicar ese flagelo antes del 2025.

Adicionalmente, impulsó una sustantiva agenda vinculada a la problemática rural, abogando por el fortalecimiento de la institucionalidad del sector y por políticas públicas orientadas a un desarrollo integral e inclusivo en el campo, con énfasis en el tema de empleo rural.

Como Representante Regional ejecutó también una activa labor en la materialización de la reforma interna de la FAO. Sobresalió un sustantivo avance en la descentralización del organismo, potenciando el rol de las instancias nacionales, otorgándole un mayor protagonismo de los gobiernos en la definición de prioridades.

Igualmente importante resultó la apertura a la sociedad civil, involucrando a los diversos, actores políticos, sociales y gremiales, en el actuar del FAO en cada país.

Vida académica

Graziano desarrolló una larga y exitosa vida académica entre los años 1978 y 2010, al desempeñarse como profesor titular de la Universidad Estatal de Campinas y dirigir el programa de maestría y doctorado en Desarrollo Económico, Espacio y Medio Ambiente del Instituto de Economía de esa misma casa de estudios.

Nació en 1949, y posee nacionalidad brasileña e italiana. Domina los idiomas inglés, español y portugués.

Entre las numerosas condecoraciones y premios que ha recibido destacan la Orden de Rio Branco otorgado por el Presidente de la República de Brasil, la Medalla Paulista al Mérito Científico y Tecnológico del Gobierno del Estado de Sao Paulo y el Premio de la Sociedad Brasilera de Economía, Administración y Sociología Rural (SOBER), entre otros.

Elección

En el 37º período de sesiones que se celebró en Roma, desde el 25 de junio al 2 de julio de 2011, la Conferencia de la FAO nombró a José Graziano Da Silva director general para el período comprendido entre el 1º de enero de 2012 y el 31 de julio de 2015.

De conformidad con el Reglamento General de la Organización y según la decisión del Consejo de la FAO, los estados miembros deben presentar propuestas para el cargo de director general al secretario general de la Conferencia y del Consejo, quien a su vez debe difundirlas a todos los miembros de la Organización una semana después de transcurrido el plazo para la presentación.

Pilares

Graziano Da silva ha definido los cinco pilares o líneas de acción para la labor de la FAO: Erradicación del hambre, producción y consumo sostenible de alimentos, mayor equilibrio en la gestión de los sistemas alimentarios, concluir el proceso de reforma de la organización y ampliar las alianzas y la cooperación sur-sur.

En un interesante artículo, titulado Mil millones de razones para estar enfurecido, afirmó lo siguiente:

“El desayuno con lo cual empezamos el día es un privilegio ausente en la vida de cerca de mil millones de personas en todo el mundo. Mil millones es una cifra difícil de poner en perspectiva. En especial, cuando hablamos de personas. Significa que una en cada seis personas sufre de hambre crónica y no sabe si logrará alimentarse adecuadamente cada día.

“Las consecuencias son trágicas. Causa la muerte de un niño cada seis segundos. Y elimina la posibilidad de una vida digna a millones de otras personas.

“Frente a una tragedia tan grande, el instinto natural nos lleva a la negación, a quitarla de la vista, hacer como si no existiera.

“Sin embargo, no podemos quedarnos indiferentes, tenemos mil millones de buenas razones para enfurecernos con esta situación y hacer lo que esté a nuestro alcance para cambiarla.

“Hay diversas maneras de demostrar la rabia que esta situación nos causa. Una de ellas es sumarse al proyecto 1billionhungry (mil millones de hambrientos). Esta campaña mundial lanzada por FAO busca recolectar un millón de firmas de rechazo contra el hambre, y darle una voz a los que ya no tienen fuerzas para hacerse oír.

“El mundo posee los recursos naturales, financieros y científicos para hacer que el hambre pase a la historia. En diversas ocasiones, los líderes mundiales han manifestado su compromiso con la erradicación del hambre. Sin embargo, todavía falta transformarlo en acciones concretas respaldadas por la inversión que ellas necesitan.

“Los recursos destinados para la agricultura y la alimentación han aumentado en los últimos años, pero todavía son insuficientes y siguen bajo los niveles de inversión que existían a principio de los años 80.

“Con una fracción de los billones de dólares que los gobiernos – principalmente los países en desarrollo – invirtieron en sus economías para rescatarlas de la crisis financiero-económica del 2008, podríamos acabar con el hambre de una vez, y garantizar la alimentación digna a todos los hombres, mujeres y niños que deben soportar un mal innecesario.

“El proyecto 1billionhungry es una herramienta importante para lograr este objetivo. Aunque individualmente no tengamos como levantar los recursos necesarios, firmando la petición dejamos claro a los políticos que esta debe ser una prioridad y que, como sociedad, no aceptamos convivir con el hambre. Un millón de firmas ayuda a crear voluntad política e incentiva la acción de los gobiernos a esta situación vergonzosa.

“La inversión en la agricultura, la reafirmación de políticas nacionales de seguridad alimentaria, leyes que promuevan el derecho a la alimentación y que sean una política de Estado, y no sólo del gobierno de turno; el fomento a la agricultura familiar y a la producción doméstica de alimentos, son algunas de la medidas que los gobiernos deben impulsar para frenar este espiral de pobreza y hambre en que el mundo ha caído en los últimos años.

“La comunidad internacional también cumple un rol fundamental, incrementando la ayuda internacional a la agricultura y alimentación y enfocando los recursos en actividades que aumenten la capacidad local de producir alimentos.

“El precio de no actuar es más grave de lo que las personas imaginan. La crisis de los años ochenta nos dejó una lección desalentadora: los índices sociales suelen tardar al menos el doble en recuperarse que los índices económicos.

“Eso significa que podemos tener un pie fuera de la crisis desde un punto de vista macroeconómico, pero que aún tenemos ambos pies en medio de la tormenta en cuanto al efecto social que esta ha tenido, especialmente sobre las poblaciones más vulnerables.

“Los invito a todos a dar un paso hacia adelante y a firmar la petición de la FAO: para repetir ante los líderes del mundo el slogan de la campaña: hay mil millones de hambrientos en el mundo, eso me enfurece y no voy a seguir soportándolo”.